EL FANPBUSTER SOBRE RUEDAS


Adaptación libre y permitida para Fanpiro de la aventura Camiones en la Noche escrita por David Alabort

 

AL CAER LA NOCHE

El sol estival se pone en Barnacity, los niños bien vuelven a sus casas y sus madres preparan la cena. Los niños malos salen de sus casas y los comandos especiales de operaciones nocturnas de Macutes y Fanhunters se preparan para la confrontación habitual de cada noche. Los FJs (Fanpiros jugadores, para aquellos que no se hayan dado cuenta) despiertan con exagerados bostezos mientras dan las buenas noches a sus blisters y se preparan un nutritivo desayuno. Poco a poco, cuando ya no hay otra luz en la gran urbe capital de la Europa de Dick que la artificial, los FJs salen de sus casas, dispuestos a consumir algo de vicio y, si se tercia, hacer la puñeta a las tropas del tirano.

En uno de esos paseos por las calles de contrabando y estraperlo de “freakismo” los Fanpiros protagonistas de esta croniquilla se encontrarán con Emilín, adicto bajito y con granos a los cómics de “Corazón Púrpura”, conocido (o Contacto) de uno o varios de los personajes. Emilín les asaltará con urgencia para que le hagan un favor. Desde hace tres semanas está esperando un envío especial de cómics que pagó por adelantado y que se retrasa inexplicablemente. Está visiblemente indignado, y habla tan rápidamente que los FJs sólo entienden frases y palabras sueltas, entre las cuales averiguan el nombre del encargado de los pedidos, Niceto Pozos, y el garito en el cual hace sus negocietes, el Chucho Flaco.

 

WHO’S THAT POZOS?

Seguramente los FJs decidirán ir al bar a reunirse con Niceto (o Mr. Pozos, como se hace llamar porque queda más “in”), pero antes de comenzar a contarte lo que se pueden encontrar en el Chucho Flaco te vamos a contar un puñadín de cosas que como Narrador deberías saber:

Niceto Pozos es un ser vil y rastrero, baboso, hortera, pesetero, follonista y de la Gramanet que lleva un negociete de contrabando de cómics norteamericanos y merchandising. Asegura que el pedido se retrasa tanto porque la empresa (USComics) está teniendo problemas con su guionista, Phris Claremount y el dibujante Juan Ranita Jr. Lo que no sabe es que Emilín tiene un primete en los “Iunaite Esteits” que le pone los dientes largos con los nuevos capítulos de la serie, y por ello sabe que los ejemplares ya han salido de imprenta.

Niceto viste con traje de solapones a lo Larry Laffer, pero de colores horteras y floripondios, corbatas de mal gusto y zapatos negros con calcetines blancos de dos rayitas.

Éste pinta prepara un pedido cada semana, principalmente compuesto de cómics y algo de merchandising.

Pero Mr. Pozos no es el único “proveedor”, como a ellos les gusta llamarse. Existe un buen ramo de trepas que se aprovechan del vicio de los demás para enriquecerse y pagarse los vinos.

Es normal que los proveedores paguen un porcentaje a la banda de delincuentes, moteros o saltanarices que controla la zona en la que trabajan. Sin embargo, Niceto es tan rácano que no le da un MD a nadie. Miguelito Guzmán, motero jefe de Las Serpientes Arrastradas ya anunció que le iba a “meter una paliza a ese capullo hortera rácano de Pozos que se va a acordar de su p… madre por los siglos de los siglos. ¡De Miguelito Guzmán i Cullell no se ríe ni Dick!”, según palabras literales. Desde ese día, nadie ha vuelto a ver a Miguelito ni a nadie de su banda.

Por supuesto, el contrabando de cómics es ilegal, y no sería extraño encontrarse a un puñado de fanhunters y/o macutes (seguramente Y) investigando el caso.

Todo esto se lo puedes contar a tus jugadores, pero queda mejor si les hacer pasar unas cuantas tiradas de Contactos y Callejeo, Intimidar, etc.

 

NOS VAMOS DE BARES

El Chucho Flaco es un bareto cutre, sucio, mal iluminado, con pósters de grupos Heavy-Rock y pintadas del estilo de “Born to Ride” y “Con los moteros las cosas van sobre ruedas, nena“. Lo peor del anegado suburbio de BNC se puede encontrar aquí. Los macutes prefieren bajar a las alcantarillas a buscar alimañas y Degenerados antes que meterse en el local y recibir gigantescas somantas de palos.

El garito tiene dos plantas. La primera de ellas, en la que el agua te llega por los tobillos, sirve de bar, sala de fiesta, pista de baile y área de pelea. La de arriba está llena de habitaciones para… ¡jo tío!, si hay que decirte para qué puede tener esas habitaciones con cama y expendedor de condones un bareto como éste, quizá te hayas equivocado de juego de rol.

A pesar de la “selecta clientela” el ambiente está sereno, y de ello se encargan cuatro gorilas bien armados en lugares estratégicos del local. Aquí es necesario aclarar que, aunque algún FJ tenga relaciones con la Resistencia, no por ello le van a tratar bien en el bar. Estos tíos son muy duros, y no es bueno hacerles cabrear. Quedas avisado…

El dueño del Chucho Flaco es uno de los tres tíos grandotes y con cara de bestias que están tras la barra, un Bullah poderosete que responde al nombre de Bakalailla. No es probable que los FJs reconozcan a este fanpiro, pero él sí que sabrá la condición de los personajes, aunque no hará nada por entablar relación con ellos. Es más, les vigilará para ver el comportamiento de estos fanpirillos nuevos en el barrio, e intervenir si éstos ponen en peligro su garito o atraen la atención de las fuerzas de seguridad.

Al poco de llegar los FJs y sentarse en las sucias mesas del garito entrarán por la puerta los Alejos del Infierno, que han venido con moto y todo, a pesar de las dos cuartas de agua (eso sí son tipos duros y no el del anuncio de zumitos). Los Alejos han venido a celebrar el cumpleaños de su jefe de banda, Txiki ‘Matador’, amigo del Bakalailla (y su proveedor de música prohibida), y por ello se pueden tomar ciertas libertades en el local.

Ahora mismo los FJs se ven envueltos en una agradable fiesta de cumpleaños de los Alejos del Infierno, con chicas, música, motos y alcohol. Si hay que explicarte las posibilidades interpretativas de esta situación en un juego como “Fanpiro”, creemos que no estás preparado para leer este módulo.

Los Alejos ignorarán a aquellos jugadores que vayan bien vestidines, con ropitas pijas o que tengan pinta de debiluchos, y evitarán en todo lo posible a los roleadores que pueda haber. Si hay algún bullah, o alguien brutote les invitarán a unirse a la fiesta, pero deberán demostrar ser dignos del honor de pillar un cogorzón con esta insigne banda de moteros, y para ello se verán sometidos a varias pruebas, como competiciones de pulsos, de beber cazalla, de peleas con cadenas…

Los moteros son una valiosa fuente de información para aquellos que consigan integrarse en la fiesta. Los FJs que mejor se lo curren (por su labia interpretativa o por tiradas de Interrogar, Seducción, etc.) podrán averiguar varias cosas, a discreción del narrador:

Niceto Pozos no ha venido. Eso es obvio, y no debería costar que los FJs se dieran cuenta de esto. De todas maneras, cualquiera con el que entablen conversación (y se haya convencido de que los personajes no son agentes de seguridad disfrazados) les dirá que el Chucho Flaco es el lugar donde Mr. Pozos cierra los pedidos de cómics al extranjero. Si son avispados se percatarán de que Niceto cae bastante mal a los parroquianos, y que nadie se fía ya de él. Bakalailla ya le ha advertido para que deje de hacer negocios chungos en su local, pero de momento sigue llevando a adolescentes pardillos a los que les estafa el dinero prometiéndoles cómics en exclusiva.

El/los FJs que hayan estado entretenidos en la celebración del cumpleaños se verán envueltos en una extraña conversación. Al cabo del tiempo, los Alejos estarán hablando y presumiendo de las peleas y pulsos que acaban de echar (¡Coolega! No había visto un tío tan duro desde que Txiki le metió esa paliza a Miguelito Guzmán) cuando se hará un silencio en la conversación. (Tío, eso no se dice. De los muertos no se habla.) (¿De qué vas? Miguelito no está fiambre) (¡Pues claro que sí! Dicen que fue con los Serpientes Arrastradas a saldar las cuentas con Niceto Pozos y salieron trasquilados. Seguro que alguien poderoso le protege) La conversación se corta con un comentario gracioso que hace reír a todos y relaja el ambiente de nuevo, comenzando los Alejos a beber como universitarios después de un examen y soltar chistes soeces sobre chicos blandurrios y feministas con bigote.

El FJ que tenga más encanto, o la FJ con los zapatos más monos y bolso a juego entablará conversación con Liz (ella se llama Isabel, pero eso de Liz queda más ‘chic’), la novia de Curro, un muchachote que esta noche intentará entrar en la banda. Interpreta a Liz es la típica niñita rubia mona que, de estar en USA sería capitana del equipo de animadoras. Sabe usar sus encantos para poner en apuros a los chicos, y si las cosas no se le dan como ella espera maneja muy bien a su novio y amigotes para poner en otros apuros distintos a quien le caiga mal. Además habla sin parar, siendo ella siempre el centro de atención. Liz, dentro de su imparable verborrea dejará caer palabras, para ella sin importancia, pero que un FJ avispado sabrá apreciar: Liz hablará de los tiempos difíciles en su barrio, sobre todo a causa de “esos Serpientes Arrastradas, pero menos mal que ahora ya no están por ahí. No se sabe qué ha sido de ellos, pero la verdad es que ahora el barrio es mucho más seguro, y así una chica mona, guapa e inteligente como yo puede salir tranquila por la noche. Pero de todas maneras, a mí eso no me importa, porque yo tengo a Curro, que es un chico guapo y formal que me quiere mucho…bla, bla…bla,bla…”

La situación en el bar no da más de sí, pero la escena se puede alargar con las competiciones todo lo que narrador y jugadores crean entretenido. Pero recuerda que el fin de la partida no es entrar en los Alejos del Infierno, sino resolver el caso de los cómics, ¡así que sigue leyendo!

 

BUSCANDO A POZOS DESESPERADAMENTE

Suponemos que, acabado el fregado en el Chucho Flaco los FJs querrán ir en busca de Niceto Pozos, así que ahora tocan tiradas de callejeo e interpretación de los bajos fondos. Si no fuera así, y decidieran investigar sobre los serpientes arrastradas, sólo averiguarían que la banda ha desaparecido. Desde que alardeaban de ir a partirle la cara a Niceto Pozos nadie ha vuelto a ver a ninguno de ellos. Es curioso, porque Pozos es un tío debilucho que no puede pegarle ni a su gato. De todas maneras, acabarán sobre la pista de Niceto, con lo que volvemos al punto de callejeo e interpretación para encontrar el paradero del traficante. Niceto usa un nombre falso, Ricard Massip, fuera de los suburbios para que nadie le identifique. Vive en un ático en Pedralbes, y el portero del edificio cree que el señor Massip se dedica al espectáculo, por ello tiene horarios peregrinos, suben muchas chicas a su piso y operarios de mono azul le traen raras cajas sin etiqueta que quedan en portería hasta que Ricard las recoge, con ansia y afán extrañamente desmesurado (nadie lo sabe, pero Niceto Pozos se está fanpirizando… por eso no distribuye el material de sus pedidos. Se lo queda y monta orgías de vicio y cómics que poco a poco le hacen más avaricioso y ansioso. En breve pasará el trancazo)

 

LA CASA DE LA GUASA

En el piso no es fácil entrar, no sólo tendrán que despistar o convencer al portero de que les deje subir, sino que además deberán hacer frente a los sistemas de seguridad propios de Niceto: Puerta blindada, alarma conectada directamente con la oficina Macute (en tres minutos llegarán dos escuadras de macutes, otra de fanhunters y, para narradores sádicos, una de Fanpbusters), doble cristal en las ventanas, caja fuerte escondida tras una foto de una chica desnuda, firmada por un fotógrafo de prestigio, y demás zarandajas que se pueden encontrar en un piso de gente pastosa.

Cuando los FJs consigan traspasar la puerta se les presentará un espectáculo sólo apto para estómagos fuertes y nervios de acero: toda la moqueta está tapizada de cómics norteamericanos, láminas dedicadas por John Byrne, Jack Kirby y Stan Lee, muñequitos de Spawn y Spiderman,… Todos los FJs deberán superar tiradas de Frenesí (aunque su valor de vicio sea superior a 10) y los que la fallen se quedarán aplacando sus instintos tirados por el suelo. Interesante opción para narradores sadiquillos la llegada de un puñado de escuadras Fanhunter. Si no, espera por lo menos a que abran la caja fuerte. ¿Por qué? Porque en la caja fuerte hay un puñado de fotos comprometedoras, en las que Niceto aparece regodeándose con un taco de cómics que está sacando de unas cajas de cartón. Entre esos cómics se ven los ejemplares que Emilín había encargado. Un espectador avezado se dará cuenta de que las fotos están tomadas con una Polaroid, con luz artificial y en el interior de algo que no es una habitación normal… parece una cámara frigorífica, o el compartimento de carga de un gran camión. Para más señas, y si alguien está avispado, en la parte de atrás de las fotos, escrito con rotulador hay una dirección y un número. En la caja fuerte no hay nada más de valor. Muchos papelotes, pero nada útil.

Si los FJs se entretienen demasiado en la kelly de Pozos, haz entrar en escena a las estrellas invitadas: los Cazadores de la Fe. Armando mucha bulla y metiendo ruido con la sirena anunciarán su llegada, con lo que se prepara una buena sesión de tiros, piñas y mamporros, condimentada con insultos, improperios y alusiones a la madre de los fanpbusters.

Resuelta la confrontación, el siguiente paso parece ser ir a la dirección que encontraron en el piso de Niceto, ¿verdad? Pues ale, a paso ligero.

 

ROAD MOVIE

La calle en cuestión está en el polígono industrial, en una manzana formada por almacenes que se pueden alquilar por un buen precio, y nadie hace preguntas sobre lo que se almacena en ellos, siempre que se paguen las facturas dentro del tiempo. Cuando lleguen, nada más aparcar y antes de bajarse del coche (o del vehículo en el que han llegado hasta allí) verán que un par de potentes focos les ilumina desde un flanco, dentro del almacén, cuya puerta se está abriendo lentamente. Antes de que les dé tiempo a desenfundar sus armas y liarse a tiros, el camión arrancará y se abalanzará sobre ellos, haciendo mucho ruido de motor, mientras se oye una risa histérica desde la cabina.

Aquí comienza una peliculera persecución por la autopista Barnacity-Zaragotham, sembrada de disparos y maniobras temerarias al volante. Dentro del camión viajan Niceto, su mentor y una escuadra de fanhunters para entretener al público. Cuando los FJs consigan detener el camión (porque vuelque, se metan dentro, lo hagan salir de la carretera,… todo es válido en este módulo) reconocerán a Niceto Pozos, y verán a su mentor, el tío que le paga el piso de Pedralbes y los vicios caros, que va vestido con traje azul eléctrico, raya a la izquierda y bigote recortado. Su voz suena rasposa, como la de los grandes fumadores. De hecho, lleva un cigarrillo rubio entre los labios. El personajillo en cuestión escapará, de manera grandilocuente, pero los FJs antes se enterarán de que es un fanpiro del Sabadete, que ha conseguido atraer a Niceto a sus filas, a base de proveerle todo el vicio que éste iba necesitando. Ahora ellos dos serán grandes enemigos de los FJs, apoyados por las tropas papales. ¿Que cuál era su nombre? ¡No se lo ha dicho! así se mantiene la atmósfera de misterio que todo gran villano necesita para aparecer en nuevos episodios. Si Niceto escapa es elección del narrador, y de los planes que tenga para futuras partidas.

Por supuesto, una vez acabado el trabajo verán cómo el sol del amanecer comienza perezosamente a despuntar por encima del horizonte. Hora de volver a casa y repartir los Px.

 

TÍTULOS DE CRÉDITO

Bien. Llega el momento del reparto de la experiencia, pero la verdad es que no te vamos a ser de gran ayuda. Valora cómo se han portado los jugadores, qué buenas ideas han tenido y si han pagado las pizzas, y reparte los puntos de experiencia en consonancia. Entre tres y diez puntos, según la participación es una puntuación equilibrada.

Anuncios

Acerca de Bibliotecario

Administrador de Rolteca.es y Rol.es

Publicado el 30 octubre, 2014 en Fanpiro y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: