HONG KONG CONNECTION


Escrito Por: Aker & EMB

para Feng Shui

Prefacio

Este módulo está concebido para ser jugado como una posible continuación de «Bautismo de fuego», la partida de iniciación que aparece en el libro básico, y como nexo para pasar a jugar a continuación el Four Bastards (que no sé si lo van a traducir). La única condición real que debe cumplir el grupo es seguir manteniendo alguna relación con el Eating Counter, el restaurante del módulo de iniciación. La partida está ligeramente basada en Ciudad muy caliente, una vieja peli de Clint Eastwood. He intentado que tenga un guión a lo peli de Hong Kong, ya me contaréis si lo he conseguido.

En un alarde de optimismo daré por hecho que los jugadores resolvieron sus problemas con el emasculado Ta Yu con mayor o menor fortuna, y de que no cometieron la tremenda estupidez de enemistarse con Fast Eddie.

Es posible que alguno de los PJ o bien continúe trabajando como camarero en el restaurante de los Shen (en caso de que durante la primera partida, en la mejor tradición de las pelis de chinos, el PJ fuera un triste pinche de cocina, Kar-Wai le habrá «ascendido» a camarero), o quizás es posible que los miembros del grupo incluso se hayan convertido en los nuevos propietarios del local. En cualquier caso, alguno o todos los PJ habrán trabado cierta amistad con un tal Jimmy Fan, el anodino propietario de una cercana funeraria que casi todos los días acude a comer al establecimiento.

Situada a apenas cien metros del restaurante, Pompas fúnebres Fan ocupa por completo un pequeño edificio de tres plantas (una oficina en la planta baja, una exposición de ataúdes justo encima y una pequeña vivienda en el tercer piso, que es donde vive Jimmy). Jimmy se hizo cargo de la funeraria hará tres años, tras la muerte su padre (quien a su vez lo heredó de su padre y así sucesivamente. Se trata del clásico negocio familiar).

Jimmy Fan es un asiático gordito, tímido y amante de la lectura, con aspecto de no haber roto un plato en toda su vida. De talante reservado, Jimmy comenzó a venir a comer al restaurante hace casi un año y desde entonces raro es el día que falta a su cita diaria, y aunque el bueno de Kar-Wai siempre alardea (o alardeaba) de que era porque no podía resistirse a su apetitoso Wan-Tun, la verdad es que Jimmy se convirtió en asiduo del local por un motivo bien distinto: desde que era un niño ha estado perdidamente enamorado de Sally Wong, la chica más guapa del barrio; y cuando Kar-Wai la contrató como camarera del Eating Counter Jimmy pensó que acudir a comer al restaurante era la mejor forma de poder estar cerca de ella… ¡aunque sólo fuera media hora al día!

Sally, por su parte, siempre ha sido la cascos ligeros del barrio. Una chica con su despampanante físico nunca ha tenido problemas para tener a los hombres que ha querido, casi siempre chulos de discoteca y adinerados niños de papá que conducen deportivos de colores chillones y llevan cadenas de oro y gafas de sol horteras.

Nadie daba un yuan por el pobre Jimmy; sin embargo quiso la casualidad que una noche en la que Sally había discutido agriamente con su novio Jimmy se encontrase con ella en la calle de forma fortuita (¡en serio!) y, tras invitarla a tomar un café y acompañarla a su casa, al día siguiente ella dejase al capullo de su novio y comenzara una relación con el bueno de Jimmy.

Eso sucedió hará cerca de medio año, y desde entonces Jimmy y Sally han sido una feliz y cada día más enamorada pareja. Ella parece haber sentado la cabeza y él es envidiado por todos los chicos del barrio.

Pero la felicidad no puede durar en una peli made in Hong Kong

Lo que nadie sabe…

Jimmy apenas acaba de creerse de que alguien como él haya acabado logrando salir con el amor de su vida y tiene miedo de que, tarde o temprano, Sally le abandone si no es capaz de mantener el tren de vida al que sus anteriores novios la tenían acostumbrada (restaurantes caros, pubs elegantes, etc.); estos cinco últimos meses Jimmy ha estado gastándose todos sus ahorros para mantener los caros gustos de Sally, pero ahora ya casi no le queda dinero y ha empezado a retrasarse en el pago de las nóminas a sus empleados…

Pero nada está perdido porque Jimmy ha concebido un plan que considera magistral: su tío, Richard Fan, trabaja como contable para Fast Eddie, y Jimmy sabe que por sus manos pasa un montón de información comprometida sobre la organización criminal que el orondo gángster dirige. El plan de Jimmy es muy simple: pretende secuestrar a su tío, robarle todos los datos «sensibles» que éste tenga sobre la organización de Fast Eddie (libros de cuentas, listados de lugares donde blanquea el dinero negro, números de cuentas bancarias de sus «amigos» en el departamento de policía en las que se realizan ingresos, etc.), y chantajear a Fast Eddie para que le entregue $ 500.000 a cambio de recuperar el material para luego huir a los USA con Sally (Jimmy sabe que vivir en Norteamérica es el gran sueño de Sally) y comenzar allí una nueva vida juntos.

La primera parte del plan sale tal y como Jimmy había planeado y, tras eliminar a los dos gorilas que escoltaban a su tío y dejar fuera de combate a Richard, Jimmy logra hacerse con la información que buscaba y la copia a un par de disquetes de ordenador, la cual si cayese en manos de la policía supondría el fin para Fast Eddie (ni siquiera sus poderosos contactos en la magistratura podrían salvarle de ésta); a continuación lleva a su narcotizado tío a la funeraria y lo deja maniatado dentro de uno de los ataúdes de la exposición.

A continuación sale de casa y pone los disquetes a buen recaudo, envía un paquete a nombre de Sally al restaurante de Kar-Wai sabiendo que a nadie se le ocurriría buscar allí, la llama por teléfono y le pide que se vean esa misma noche en la funeraria advirtiéndola de que si algo malo le sucediera deberá entregar a la policía (si en el grupo hay algún PJ Policía le dirá que se lo entregue al PJ) ciertos disquetes de ordenador que le llegarán (aunque no le dice cómo). Finalmente, Jimmy llama a Fast Eddie y tras contarle que su contable le ha traicionado, se cita con él en el viejo almacén del barrio donde se celebran peleas clandestinas.

Cuando poco después los matones de Fast Eddie llegan al apartamento de Richard sólo encuentran los cuerpos acribillados y fríos de los guardaespaldas y, por supuesto, ni rastro del contable. Eddie decide acudir a la cita…

Empiezan los líos

Si alguno de los PJ es un Artista marcial, Mala bestia, Ninja o similar, es incluso posible que por algún motivo, ya sea luchar o simplemente presenciar el espectáculo, haya acudido al almacén abandonado donde suelen llevarse a cabo combates ilegales. En este caso emplearemos el viejo truco de comenzar con un terremoto y, a partir de ahí, ir subiendo el ritmo. Te recomiendo que comiences la partida berreando de improviso un… «¡y el tipo te atiza una patada en el pecho que te CATAPULTA contra las cuerdas!» o algo similar. Verás como los jugadores te prestan más atención de la acostumbrada. J

Lleva a cabo el combate de forma normal, aunque recuerda que esto no es un combate a muerte. Si el PJ lo está pasando muy mal haz que suene el gong del final del combate ¡No queremos un PJ muerto, al menos todavía!

Durante esta escena de acción podría ocurrir…

  • Las cuerdas del ring (cuerdas normales) vienen de perlas para ayudar a estrangular al oponente.
  • Es posible subirse a una de las esquinas del ring para arrojarse con mayor ímpetu sobre el oponente o para lanzar una demoledora patada voladora.
  • Lanzar a alguien sobre el público es una manera estupenda de terminar un combate.

También es posible que si alguno de los PJ es Jugador esté apostando o simplemente viendo el espectáculo (si solamente el luchador está en el lugar desarrolla la siguiente escena tras su combate); en cualquier caso, en un momento dado mientras están barriendo el suelo con la cara de su amigo (o no) alguno de los PJ se dará cuenta de que un grupo de personajes malcarados hacen aparición por una de las entradas del recinto. Se trata de Fast Eddie y cuatro de sus matones, que son recibidos de manera bastante obsequiosa por un occidental vestido con una ridícula camisa hawaiana. Se trata de Doug tresdedos Boyle, un norteamericano a quien es posible que ya conozcan al menos de vista, ya que se ocupa de llevar el negocio de las apuestas y que es el «responsable» de este local.

Boyle, tras hacerle un poco la pelota al mafioso (debido al griterío del público los PJ no podrán oír nada de lo que dicen pero le verán hacer todo tipo de reverencias y gestos obsequiosos, le hará pasar al apestoso cuartucho que utiliza como despacho. Fast Eddie entrará después de que dos de sus matones aseguren el lugar (nunca se sabe…) mientras los otros dos se quedan ante la puerta con cara de pocos amigos. Boyle no entrará en el despacho, y de hecho desaparecerá al momento por una puerta adyacente. Un par de minutos más tarde, de entre el público asistente a la pelea saldrá Jimmy Fan (a los PJs debería sorprenderles verle aquí), se acercará a los matones de la puerta y, tras cruzar un par de palabras con ellos (y ser cacheado minuciosamente), será conducido a su vez al interior del despacho.

A no ser que tengan algún medio místico o mágico para enterarse de lo que sucede dentro del despacho (y siendo, como se supone que son, personajes de la Coyuntura actual no deberían tenerlo) de nada más se enterarán por ahora. Dentro del despacho, Jimmy le cuenta a un cada vez más cabreado Fast Eddie que su contable le ha traicionado, pero que él puede recuperar la información perdida a cambio de $ 500.000. Un colérico Eddie se ve obligado a aceptar el trato por ser ésta su única esperanza de recuperar su material. Instantes después salen del despacho, el rostro de Fast Eddie está rojo de enfado pero poco puede hacer al respecto. Sin despedirse, ambos saldrán del almacén apresuradamente.

Pero si algo puede salir mal…

Hay algo con lo que no cuenta nadie: Jimmy. Doug tresdedos sentía curiosidad por ver qué es lo que con tanto secreto se estaba tramando bajo su techo, y ha escuchado toda la conversación a través de un agujero oculto en la pared del despacho. Doug juzga entonces que ésta es una oportunidad de oro para subir de categoría dentro del crimen organizado de Hong Kong e inmediatamente contacta con Ching Tao, uno de los directos competidores de Fast Eddie, tan sólo un poco por detrás de éste en influencia y poder entre los Tongs de la metrópoli.

Ching Tao, al conocer la noticia de que los dichosos disquetes (pues ese es el formato en el que está la información) pueden destruir para siempre a su detestado rival, envía inmediatamente a un grupo de sus matones a casa de Jimmy (Doug le conocía de vista del barrio y sabe perfectamente dónde vive) quienes sorprenden a Sally y la retienen allí a la espera de que aparezca Jimmy (quien en esos momentos está ultimando unos detalles de cara al intercambio).

Al rato aparece Jimmy. Los matones de Ching Tao le exigen que les entregue los disquetes bajo amenaza de matar a Sally. Se produce un forcejeo y Jimmy recibe una cuchillada mortal mientras Sally logra salir corriendo del edificio…

Empiezan los líos (parte dos)

Quizás ninguno de tus personajes encajaba bien en la escena del almacén (¿no hay en el grupo ningún pegaleches? ¿pero de verdad les has dicho de qué va este juego?). No importa, de cualquier modo puedes empezar con esta otra escena si así lo prefieres o jugarla a continuación de la anterior con aquellos PJ que no estuvieran en el almacén (o incluso con los mismos, si quieres reírte aun más):

Algunos de los PJ van por la calle montados en su coche (o en bicicleta, o están paseando al perro, o…) tras un largo día de trabajo (ya es de noche y las calles sólo están iluminadas por la luz de las farolas) cuando, de repente, al pasar por delante de la funeraria de los Fan alguien cruza inesperadamente por delante de ellos obligándoles a dar un brusco frenazo para no atropellarle (o choca contra ellos si es que van andando), en ese momento verán que se trata de Sally, quien en su precipitación no atenderá a sus llamadas y seguirá corriendo alocadamente hacia un estrecho callejón. Antes de que los PJ acierten a hacer nada más oirán un ruido de cristales rotos y un cuerpo caerá desde el tercer piso justo sobre el techo del coche de los PJ (o justo delante de ellos). En ese momento, un par de tipos vestidos con kimonos de kung fu de brillante color rojo y pistolas en la mano saldrán de la funeraria e, ignorando por completo a los PJ, dispararán contra Sally (pero fallarán) ¡Es el momento de las tortas, que ya tardaban!

En la calle hay dos matones, armados con una Browning HP y un par de cuchillos mariposa cada uno; arriba hay otros tres exactamente iguales que son los que acaban de darle a Jimmy su primera y última clase de vuelo sin motor, y que ahora se disponen a bajar a la calle. Cinco en total para los menos avispados de entre vosotros.

Los PJ pueden hacer varias cosas:

  1. Evitar que los matones de Ching Tao se carguen a Sally: Esto estaría bastante bien aunque sólo sea porque se supone que es amiga suya o al menos trabaja para ellos. En cualquier caso Sally logrará dar esquinazo a los matones (¡y también a los PJ!) y se perderá entre los callejones del barrio.
  2. Esperar a que los matones bajen a la calle: Mmm… cuando bajen los chicos malos se dirigirán a un coche aparcado en las cercanías y esperarán a que sus dos comparsas vuelvan (con las manos vacías) para arrancar y largarse directamente a informar a Ching Tao. Se dirigen entonces al muelle de Little Hong Kong y embarcan en una lancha hacia la isla privada de Ching Tao. La única manera de continuar el seguimiento es pagar al propietario de uno de los muchos sampanes presentes para que siga disimuladamente a la lancha y, una vez allí, intentar infiltrarse en la casa.
  3. Subir a por los malos: ¡Ole, ole, ole! Si se dan prisa les pillarán justo cuando bajan al segundo piso (uno de ellos se empeñó en lavarse la sangre de las manos antes de irse). Las balas y las patadas empezarán a volar entre la exposición de ataúdes.

Algunas cosas que podrían pasar en esta escena de acción:

  • Si al final se dan de tortas entre los ataúdes, algún Artista marcial, tras un salto especialmente penoso podría acabar dentro de uno de ellos, cerrándose la tapa a causa del impulso y viéndose incapaz de abrirlo. Cuando el PJ en cuestión consiga liberarse por fin del maldito ataúd donde se ha encerrado debería de golpear a alguien (amigo o enemigo) en la jeta con la puerta del mismo.
  • Si alguno de los sicarios logra huir hacia la calle, uno de los PJ puede intentar atraparle lanzándose sobre él desde la ventana.
  • Si los sicarios logran montar en su coche, a buen seguro que intentarán atropellar a algún PJ que se encuentre en la calzada. Si el PJ es muy ágil y/o temerario, quizás pueda incluso saltar sobre el capo para evitar que escapen. Los malos acelerarán a tope intentando hacer caer al PJ y le dispararán a través del techo del vehículo.

Durante el combate, uno de los ataúdes se abrirá (si es que no lo abre uno de los PJ en medio de un stunt) y del mismo saldrá un atontado (y todavía maniatado) Richad Fu que se dedicará a pasearse entre el fuego cruzado de ambos bandos. De ellos dependerá que termine con vida o no la escena.

  1. No hacer nada: Oye, ¿de veras les has dicho de qué va este juego?

Sea como fuere, al final de la escena, y si sigue vivo, podrán hablar con Richard Fu o, si han logrado capturar a alguno de ellos con vida, con los matones de Ching Tao (quienes intentarán suicidarse tragándose la lengua tras jurar que sus hermanos de sangre les vengarán y todas esas bobadas que suelen decir los sicarios de los malos. Una bofetada bien dada, de esas de palma abierta, les hará desistir de su intento). Esta escena estaría bien que fuera un tanto cómica, con los PJ dando un par de bofetones a los matones cada vez que se resistan… ¡pero nada de torturarles que se supone que ellos son los buenos!

Si logran hablar con Richard o los matones de Ching Tao, les contarán más bien poco:

  • Richard sólo sabe que su sobrino vino a visitarle (algo que no era demasiado común pero tampoco demasiado raro) y que de repente se lió a tiros con sus guardaespaldas antes de obligarle a sacar toda la información de su ordenador y luego drogarle con éter o algo parecido, y ya no sabe más.
  • Los matones saben que su jefe, Ching Tao, les ha ordenado conseguir a cualquier precio unos disquetes de ordenador que guardaba el funerario finiquitado. No saben muy bien de qué va el asunto, su idea era asustar a Jimmy y obligarle a que se los entregase. La chica al parecer era la novia de Jimmy, apareció allí por casualidad y ellos la retuvieron. Nada personal sólo negocios.

A partir de aquí pueden pasar tres cosas:

  1. Los PJ deciden buscar a Sally: por este camino la cosa está mu xunga. Sally no aparece por ninguna parte (no cometió la estupidez de volver a su casa y al día siguiente no se presenta a trabajar en el restaurante) ya que se ha escondido en el apartamento de un ex-novio. Pronto deberían darse cuenta de que si ella no quiere no podrán encontrarla.
  2. Los PJ deciden visitar a Ching Tao: los hombres de Ching Tao les pueden informar de dónde vive éste: en una mansión fortificada situada en uno de los centenares de islotes que rodean la isla de Hong Kong. La casa de Ching Tao pretende imitar un pequeño castillo europeo (fue construida a finales del siglo XIX por orden de un lord inglés exiliado en Hong Kong a causa de sus múltiples escándalos sexuales) y a pesar de su aspecto descuidado está protegida por un sólido muro de piedra coronado por una alambrada electrificada y un sistema de seguridad de primerísima calidad (sensores de movimiento, alarmas…), por no hablar de los seis doberman que patrullan el jardín y de los sicarios que patrullan los alrededores de la casa durante la noche. Resumiendo: entrar en la casa debería ser todo un reto incluso para un ninja experimentado, no hablemos ya de uno novato como debería ser, de haberlo, el del grupo; aunque quien sabe, con un buen plan y algo de suerte quizás lo consigan.

Si los personajes piden ver a Ching Tao o de algún otro modo logran que se les admita en la isla, tras ser preguntados por el motivo de su visita y pasar por todos los registros y controles de seguridad habidos y por haber, serán recibidos por el tipo más parecido a Fu Man Chu (ya sabéis, aquel legendario villano de la Hammer) que han visto en toda su vida: rostro maquillado, bigotes lacios, largas uñas inmaculadamente arregladas, túnica escarlata con dos dragones bordados en oro y demás parafernalia mandarín. Ching Tao les invitará a sentarse y tomar una taza de té. Tras él, un par de concubinas idénticas (en realidad se trata de sus lugartenientes y guardaespaldas personales) le dan un suave masaje en los hombros y preparan la infusión.

Ching Tao se preocupará por conocer el motivo de su visita. Si en algún momento parecen saber de qué va el tema y le impresionan lo suficiente (como puede ser habiendo limpiado el suelo con sus hombres en la escena anterior) les encargará que busquen esos disquetes para él, ofreciéndose a pagarles lo que quieran («dinero, drogas, chicas, chicos jóvenes… , todo cuanto deseéis os será concedido», «la generosidad de Ching Tao es grande con sus amigos…») si logran encontrarlos, por no hablar de las ventajas de gozar de su amistad y su protección personal frente a Fast Eddie, o incluso un puesto en su organización si así lo desean y demuestran ser lo suficientemente competentes. Si preguntan cuál es su interés por los disquetes les dirá que son datos importantes que le han sido robados por el difunto señor Fan y que desea recuperarlos. De ellos depende si aceptan o no este trato con el diablo; si lo aceptan se les proporciona un número de teléfono al que llamar cuando recuperen la mercancía.

También es posible que simplemente decidan no hacer nada (¿Oye, de veras que les has dicho de qué va este juego?) y se dediquen a sus propios asuntos. Bien, si este es el caso durante un par de días no pasará nada aparte de que Sally no aparecerá por el restaurante, tampoco contesta al teléfono y sus vecinos no tienen ni la menor idea de dónde está. Por otro lado la policía precintará la funeraria y posiblemente interrogará a los PJ acerca del incidente con los matones de Ching. Si se puede demostrar su participación en el tiroteo tendrán que dar muchas explicaciones acerca de qué hacían allí y por qué llevan tanta «artillería» encima («¿tiene licencia para todo esto?» «¿Desde cuándo estamos en guerra, amigo?», etc.). Si sus respuestas no te suenan lo suficientemente satisfactorias siéntete libre para requisarles el armamento mientras se investiga el caso.

Si alguno de los PJ es policía e indaga un poco, podrá enterarse de que Jimmy murió de una cuchillada y que en el momento de su muerte portaba una pistola (que no llegó a sacar de su funda). Esto es bastante extraño ya que los PJ no recordarán haber visto a Jimmy armado jamás.

Fast Eddie

Por supuesto que tanto si la policía les relaciona con el tiroteo en la funeraria como si no lo hace pero se liaron a tiros en plena calle, Fast Eddie se enterará de que algo tienen que ver con la muerte de Jimmy (si se liaron a tortas con los perseguidores de Sally algún vecino les habrá visto, y aunque no les denunciará a la policía la noticia acabará llegando a oídos de Eddie). En el momento que consideres dramáticamente oportuno (pero mejor que sea antes de recibir la carta de Jimmy) Fast Eddie y sus chicos les harán una visita. Si los PJ son propietarios del Eating Counter, una limusina negra se detendrá delante de la puerta, de ella bajarán dos de los matones de Fast Eddie y, mientras uno entra para asegurarse de que el local es seguro, el otro bajará para abrirle la puerta a su rollizo jefe.

Eddie entrará en el restaurante, lo que provocará que los clientes presentes abandonen precipitadamente el local a mitad de sus platos. Fast Eddie no amenaza a nadie ni les dice que se vayan, ellos simplemente saben lo que tienen que hacer. Tras tomar asiento, pedirá la carta y esperará a que los PJ vengan a hablar con él. Si no lo hacen, pedirá a uno de camareros que les haga venir (¡y de paso le demostrarán que siguen siendo unos jodidos aficionados!).

Al principio, Fast Eddie charlará de vanalidades preguntándoles si el negocio les va bien, si están contentos con el «servicio de seguridad» que les proporciona (la protección que les hace pagar a todos los comerciantes de la zona) o de lo que se te ocurra. Fast Eddie sacará un enorme puro de su chaqueta (cubano, por supuesto) y mientras uno de los matones se lo enciende comienza a fumar formando rápidamente una nube de humo azulado a su alrededor. Les preguntará si conocían mucho al pobre Jimmy y a su difunto tío Richard. Si sobrevivió a la escena de la funeraria, tal vez se sorprendan de que Fast Eddie hable en pasado de Richard Fan, y es que lo que los PJ no saben todavía es que, incluso si salió vivo del citado tiroteo, Brian Davis lo ha hecho liquidar por incompetente, y su cadáver pronto aparecerá flotando en la bahía. Fast Eddie no tolera fallos.

Sea como sea, acabará proponiéndoles que busquen el material desaparecido para él. En caso de que sean tan imprudentes como para negarse quizás deberían pensárselo un poco más, ya que enemistarse con Fast Eddie sería una de las cosas más estúpidas que podrían hacer en esta ciudad, pero como todo buen DJ sabe: jamás hay que subestimar la estupidez de los jugadores.

Investigando

Dos días después de la muerte de Jimmy, llegará al restaurante una carta a nombre de Sally Wong. Esto es bastante raro, ya que Sally jamás ha recibido cartas ni envíos en el restaurante. Si los PJ abren la carta verán que sólo contiene un papel con un número de teléfono. Tras llamar al teléfono les contestará una voz masculina que amablemente les informará de que han llamado a una tienda dedicada a la «medicina alternativa» (aunque en Asia quizás habría que llamar alternativa a la medicina occidental), uno de esos lugares en donde venden remedios del estilo de «extracto de bilis de cobra para equilibrar el Chi», «testículos de tigre para aumentar la virilidad» u «ojos de tiburón en polvo para prevenir la vista cansada» que tanto abundan en Hong Kong. Si los PJ se presentan en el establecimiento, les atenderá un simpático ancianito que se afana en despellejar una serpiente viva (la tienda está llena de animales vivos). Si le dicen que vienen de parte de Jimmy les entregará un paquete que el propio Jimmy dejó diciendo que alguien (en principio él mismo) pasaría a recogerlo en unos días.

Al abrir el paquete se sorprenderán al descubrir que contiene una pistola, concretamente una Norinco M1911, algo que podría llamar la atención de un PJ especialmente avispado o familiarizado con las armas de fuego, ya que es el mismo modelo que suelen usar los chicos de Fast Eddie (Jimmy se la quitó a uno de los guardaespaldas de Richard después de liquidarlo). También hay un par de cargadores y un pequeño estuche de los que se suelen usar en joyería para guardar sortijas. Dentro del estuche hay una pequeña llave metálica con el número 23 en uno de los laterales, la típica llave de apartado de correos que aparece en todas las pelis de investigación, vamos.

A partir de ahora pueden continuar sus pesquisas libremente. Seguramente tus jugadores empezarán a patearse la oficina de correo, algunos bancos, el aeropuerto etc., en busca del dichoso apartado de correos o consigna que tiene que abrir la puñetera llave. Sin embargo, por mucho que lo intenten no lograrán encontrarla.

Mientras tanto…

1) El alambre que sujeta el cadáver de Richard Fan al fondo de la bahía frente a Little Hong Kong se rompe y éste aparece flotando frente a uno de los famosos restaurantes flotantes de la zona (¡toma plato del día!). los PJ se enterarán de esto por las noticias.

2) Si los PJ rechazaron la oferta de trabajar para Ching Tao, éste no se lo habrá tomado muy a buenas precisamente. Para empezar habrá hecho seguir a los PJ y habrá indagado un poco sobre ellos. Si sus hombres descubren que alguno de los PJ tiene algún lío romántico, ya sea con un PNJ o entre ellos, enviará a sus secuaces a secuestrarlo. Si no tienen ningún lío romántico, el elegido será un PNJ al que aprecien (Carina Shen o un familiar de algún PJ son dos elecciones estupendas) o, si resultan ser tristes y solitarios seres sin amigos ni parientes, incluso uno de los PJ servirá.

  • Si el candidato a rehén es un PJ lleva el intento de manera normal. Los hombres de Ching Tao no son idiotas y habrán ido bien preparados, su táctica habitual será encañonar al PJ en un momento que se encuentre solo para luego dejarlo KO con un pañuelo empapado en cloroformo.
  • Si el candidato a rehén es un PNJ el intento de secuestro tendrá éxito de forma automática.

El secuestrado será llevado a un sofisticado burdel propiedad de Ching Tao, encerrado en una de las habitaciones, atado a la cama, amordazado y custodiado por una de las dos «concubinas» de Ching Tao (si el secuestrado resulta ser un PJ masculino y todos sois mayores de edad siéntete libre de incluir una escena subidita de tono a lo Sonia Braga en El principiante). Estará secuestrado un tiempo indeterminado antes de que vengan a buscarle para, tras drogarlo con un narcótico que le deja medio KO (de modo que apenas puede moverse por sí mismo), llevárselo en un maletero hasta el yate privado de Ching Tao.

Poco después del secuestro, la otra concubina de Ching Tao se presentará en el restaurante vestida como una moderna mujer de negocios occidental y les informará de que si quieren volver a ver con vida al secuestrado deberán «acceder a los deseos del amo Ching Tao y recuperar su material». Para probar que no están bromeando les dejará hablar por móvil con el rehén (quien ya habrá despertado en el burdel) aunque si lo prefieres puedes ponerte gore y entregarles una oreja del secuestrado. Después de eso se irá directa a casa de Ching Tao no sin antes dejarles el teléfono móvil con un número en la memoria al que deben llamar cuando recuperen la mercancía.

3) Incluso si aceptaron trabajar para él, igualmente no se fiará de ellos por lo que Ching Tao habrá puesto a algunos de sus chicos a seguirles. Si alguno de los matones de Ching Tao es detectado y detenido les dirá que tan sólo cumplen los deseos de su amo, que no son otros que «protegerles a toda costa» (lo que es parcialmente cierto ya que aún tienen que encontrar los disquetes). De todos modos serán pesados como moscas cojoneras y si los PJ descubren o neutralizan a unos pronto serán relevados por aun más.

La llamada

En un momento dado, los PJs reciben una llamada (en la comisaria, en el Eating Counter…) de una terriblemente asustada y sollozante Sally, quien se citará con ellos en un lugar exótico de tu elección. Sally no puede decirles nada acerca del asunto del contable ya que nada sabe. Sin embargo sí que puede identificar la llave que tanto trae de cabeza a los PJ: se trata de la llave de la taquilla del gimnasio al que hace apenas un mes se había apuntado Jimmy para ponerse en forma ¡el gimnasio que está justo enfrente del Eating Counter! Aprovecha para observar la cara de los PJ cuando descubran que tenían la solución del enigma a apenas quince metros de distancia, y si se dedicaron a peinar estaciones de tren diles de mi parte que quizás deberían ver menos películas de espías. J

Lo que está claro es que Sally es un testigo importante (presenció el asesinato de Jimmy a manos de los hombres de Ching Tao) por lo que si alguno de los PJ es policía debería ofrecerle protección policial y demás historias a cambio de que identifique y testifique contra los asesinos, algo a lo que no será precisamente muy receptiva. En las manos del PJ queda el convencerla o no de hacerlo. Si ninguno de los PJ es policía Sally no querrá saber nada de nada (puede fiarse de un policía al que conozca personalmente pero no de la policía de Hong Kong) y lo que hará será marcharse a casa de unos parientes de Shanghai (a menos que tú, querido DJ, tengas otros planes para ella, como podrían ser un rollito amoroso con un PJ o incluso aparecer flotando bocabajo en la bahía.

Ensalada de tiros

Tras pasar por el gimnasio y registrar la taquilla de Jimmy, el grupo encontrará (aparte de unos pantalones cortos sucios, una camiseta mugrienta con propaganda de la Olimpiada de Barcelona’92 y unas apestosas zapatillas de deporte) un sobre con varios disquetes de ordenador en su interior. A continuación tienen algo de tiempo para ejecutar cualquier plan que quieran llevar a cabo.

Si de verdad piensan que entregando los disquetes Ching Tao éste cumplirá su parte del trato y liberará al secuestrado van listos. Al llamar al número de contacto se les dirá que esperen al coche o coches que les van a pasar a recoger en breves momentos. Al rato, cuatro de los muchachos de Ching Tao (que se suman a los dos que posiblemente están fuera vigilándoles) pasarán a recogerles por el restaurante. Sin embargo, querrá la mala suerte que en ese preciso momento hagan aparición ocho matones enviados por el impaciente Fast Eddie para presionar un poco más a los PJs y averiguar qué son esos rollos raros de abrir taquillas ajenas de las que le acaba de hablar el encargado de vestuarios del gimnasio (como ves, en este barrio nadie se tira un pedo sin que Eddie se entere).

Imagínate la escena, los PJ están saliendo del Eating Counter acompañados de los seguidores de Ching Tao cuando, de unos coches aparcados en la acera de enfrente, se están bajando los hombres de Eddie mientras otro par está sacando las armas de los maleteros…

Durante un segundo todo el mundo se queda petrificado.

Luego estalla el infierno.

Todo el mundo sacará sus armas y comenzará a disparar a discreción (y todo el mundo ha venido «cargado» para la ocasión, siéntete libre de incluir subfusiles y/o recortadas en la diversión (sobre todo considerando que las ráfagas fallidas impactarán directamente contra los cristales del Counter!!).

Y las escenas de acción…

  • Es casi obligatorio que alguien (esperemos que no sea un PJ) sea catapultado hacia atrás atravesando los cristales del Eating Counter por obra y gracia de un disparo de escopeta recortada.
  • ¡Si es que ya no construyen coches como antes! Resulta difícil de creer la facilidad con la que un disparo especialmente certero puede hacer estallar el depósito.
  • Un anónimo conductor alcanzado por una bala perdida puede perder el control de su automóvil y empotrarse contra alguien. Mejor aun si además es contra la fachada del Eating Counter.

Los PJ pueden hacer lo que quieran, ya sea ayudar a los hombres de Eddie, a los de Ching Tao (¡imagínate cuando se entere Eddie!), limitarse a permanecer a cubierto (buena forma de que te maten) o incluso pegarse con todo el mundo a la vez (asumo que si pierden esta pelea mueren o están tan tocados que se acabó el modulo para ellos). De todos modos debería ganar la facción a la que ellos apoyasen.

nota: ¡¡Ni se te ocurra tirar dados por los PNJs!! Asumimos que los PNJs se disparan durante varios asaltos (y de paso convierten la fachada del Eating Counter en una ruina) antes de que uno de los dos bandos se bata en retirada dejando a sus heridos abandonados en la acera. Así que si quieren evitar que devasten el local, el asunto queda enteramente en manos de los PJ.

  1. Si ayudan a los hombres de Ching Tao: Pues nada, los hombres de Tao rematan a todos los heridos (sí, un poco sádicos ya son) y luego salen por piernas del lugar para evitar a la policía, llevando a los PJ al puerto, donde les montan en la lancha y van para el islote.
  2. Si ayudan a los hombres de Fast Eddie: Tras cepillarse a los hombres de Tao podrán interrogarles (es decir si alguno queda vivo, porque de nuevo intentarán el numeríto de tragarse la lengua, ver más arriba), aunque tendrán que darse prisa porque la poli está en camino. Los pobres matones saben a dónde tienen que llevarles y nada más (no saben ni que el intercambio es una trampa).
  3. Si se cargan a todo el mundo: Pues ellos mismos, si son listos interrogarán a algún herido y encontrarán ellos solitos el camino a la isla, si no…

A partir de este punto puede pasar cualquier cosa y el final del modulo es extremadamente abierto, así que poco más te puedo decir excepto darte algunas indicaciones:

  • Fast Eddie estará más que dispuesto a aliarse con el grupo para que le devuelvan los disquetes, y mejor que mejor, si además son ellos (los PJs) los que ponen los posibles muertos. Por supuesto doy por hecho que no son tan necios como para decirle a Fast Eddie que ya tienen los disquetes porque en ese caso se limitará a quitárselos por las bravas, aunque… ¿quién sabe? quizás si le cuentan la jugarreta que le estaba preparando su odiado rival Ching Tao puede, y sólo digo puede, que se le logre convencer de que envíe a alguno de sus hombres a ayudar a rescatar al rehén, al fin y al cabo los PJ están «bajo su protección» (al menos le pagan la extorsión), y después de la angustia
    interna™ que la desaparición de los disquetes le ha hecho pasar estos últimos días puede que si le espolean un poco (a ver esa interpretación) decida cobrarse los daños en sangre de los sicarios de Ching Tao.
  • El tradicional asalto frontal. Si logran sonsacar a alguno de los hombres de Ching Tao el lugar del intercambio, sabrán que el lugar elegido es una cala solitaria en un pequeño islote desierto de los más de tres mil que rodean la isla de Hong Kong, el escenario perfecto para liquidarles sin testigos, lo que haría sospechar hasta al más tonto de los PJs. Los hombres de Tao tienen ordenes de conducirles hasta un sampán anclado en Little Hong Kong y desde allí «escoltarles» hasta el islote. Una vez se acerquen a la isla verán que, al abrigo de una pequeña cala, hay anclado un pequeño yate. En la cubierta está una de las «concubinas» de Ching Tao y un número indeterminado de matones armados con cuchillos, palos, espadas, cadenas, unas cuantas Browning HP y dos o tres HK MP5 (como ves se han traído la artillería pesada). También está el rehén, que apenas se mantiene en píe (a causa del sedante que le han suministrado).

La cosa se desarrollará así: las dos embarcaciones se pondrán a la par pero nadie se moverá de su sitio. Una de las «concubinas», mientras con una pistola apunta a la cabeza del rehén, les pedirá que arrojen al suelo las armas que puedan llevar y que entreguen a uno de sus hombres el material. El sicario se lo llevará y ella, sin dejar de apuntar al rehén, lo introducirá en un ordenador situado junto a ella. Tras comprobar que todo está en orden sonreirá con cara de sádica y ordenará a sus hombres que les maten. Cárgatelos por ingenuos. Si el rehén es un PNJ y te apetece añadir un toque dramático a la escena puedes hacer que la concubina le dispare justo antes de ordenar el ataque. Nadie dijo nunca que las pelis de Hong Kong acabasen precisamente bien. Para que te hagas una idea de cómo desarrollar la escena, piensa en El Retorno del Jedi, cuando derrotan a Jabba el Hutt, pues en ella está inspirada.

Otras múltiples posibilidades pueden ser que atiborren la maleta con los disquetes de explosivo antes de ir a la entrevista, que no lleven los disquetes verdaderos, que se disfracen con la ropa de los sicarios de Ching Tao, etc. Es inútil, no te molestes en intentar prever nada. Seguro que los jugadores encuentran una manera de sorprenderte.

Y la traca final…

  • En el momento crítico, el PJ sedado puede recuperarse lo suficiente como para intentar luchar contra su captora. No te olvides de penalizar adecuadamente sus acciones.
  • La embarcación de los PJ podría comenzar a hundirse, haciendo obligatorio saltar al yate esquivando las ráfagas de los sicarios.
  • Terminar una aventura flotando en el agua tras una espectacular explosión es una magnifica escena final. Si además terminan haciendo chistes malos no te olvides de concederles 1 PX extra.

Epílogo

A saber cómo acaba este pollo. Puede que se lleven bien o mal con Fast Eddie, puede que trabajen o no para Ching Tao, puede que hayan rescatado o no al rehén…

De todos modos, a pesar de que los PJ seguramente no lo sepan jamás, Bri Davis (el lugarteniente de Fast Eddie, ver Manual básico) informará a sus superiores acerca de las actividades de los PJ y puede que, si han demostrado ser unos tipos capaces, se lleve a cabo un tímido intento de reclutarlos para los Consagrados.

Por otro lado, puede que sus acciones hayan llamado la atención de alguna otro grupo de Guerreros secretos (La Mano que Guía es una posibilidad) o incluso que sean reclutados por los Dragones…

Lo que sí que es seguro es que alguien estará muy cabreado con ellos…

PNJs

Pues mira chico, los dejo mayoritariamente a tu elección.

  • Las características de Eddie y sus hombres las puedes encontrar en el Manual básico.
  • Las de los chicos de Ching Tao son similares a las de los matones de Eddie, pero enfatizando el combate cuerpo a cuerpo en detrimento de las armas de fuego.
  • Las de Ching Tao son un misterio tan profundo que ni yo mismo las conozco. Quizás, sólo quizás, ni siquiera sea humano sino un demonio en forma humana exiliado en esta Conjunción por algún motivo desconocido.
  • Las «concubinas» de Ching Tao son dos hermanas gemelas que responden al nombre de Chou Fan y Chou Siu. Si una de las dos muere la otra jurará vengarse de los PJ por todos los medios a su alcance. Ah, por cierto, ambas han sido entrenadas como asesinas por Ching Tao, de nada.

Eso es todo. Gracias por su atención.

Aker&EMB

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Publicado el 27 noviembre, 2014 en Feng Shui y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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