LA TORRE VOLADORA DE BERTOKO


Escrito Por: Aker

“Os digo que lo vi con mis propios ojos, tan cierto como que tengo este vaso de vino en la mano. Volvía yo ayer a mi casa después de la fiesta cuando de repente, esa cosa se abalanzo sobre nosotros… mi pobre borrico se asusto tanto que me arrojo al camino y se perdió rebuznando aterrado entre los arboles, y me quedé tendido e indefenso en medio del barro del camino. Cerré los ojos esperándome lo peor, y entonces… nada. Esa horrible cosa pasó flotando justo por encima mío sin hacer un solo ruido y la perdí de vista tras los arboles del otro lado del río… ¡Dejad de reír cretinos, os juro por Heenan que no miento!”

Uno de los misterios más intrigantes de los últimos tiempos ha sido el repetido avistamiento de una misteriosa torre flotante que se desplaza silenciosamente a través del cielo nocturno del Imperio. Nadie sabe de donde ha surgido dicha torre o quien la construyó… esta es su historia.

LA HISTORIA DE LA TORRE VOLADORA

Hace poco más de 400 años vivió un nacido llamado Erlanch y apodado “el multicolor”. Erlanch era un kenion (aunque se rumoreaba que tenía sangre de Ywen del amanecer corriendo por sus venas) y un afamado miembro de los Trovadores de la luna. Como todos los miembros de esta peculiar orden, Erlanch sentía autentica pasión por viajar. Durante su juventud, había abandonado su Siar natal para conocer otras tierras junto a un grupo de aventureros melion; durante muchos años Erlanch viajó por todo Noorgaar, pero las graves secuelas físicas que le quedaron tras un duelo mágico contra Xanlok “garra de hierro”, un hechicero vloen apodado así por el horrible guantelete metálico que siempre llevaba puesto y que ocultaba la deformidad congénita de su mano izquierda, hicieron que su salud se resintiese seriamente y le fuese imposible continuar la vida errante que tanto amaba. Resignado pues a una vida sedentaria, decidió asentarse en la cosmopolita ciudad de Pasguillom donde abrió una escuela de música y se labró una reputación de mago de poder inigualado en los aspectos del Aire la Luz y el Tiempo.

Tres décadas mas tarde, llegaba a Pasguillom Arya, una osada y atractiva ladrona kenion con una “proposición indecente” para Erlanch: un mapa que mostraba la localización exacta de la fortaleza del Viento Negro, y una carta de un prisionero fugado por la que al parecer se custodiaba un poderoso tesoro mágico perteneciente a los vloen. La forzada inactividad no había hecho mella alguna en el animoso espíritu de Erlanch y el viejo corazón volvió a latir con fuerza ante la perspectiva de una ultima aventura antes del retiro definitivo, así que no fue necesaria ninguna insistencia para convencer al ya maduro mago de llevar a cabo una incursión para robar dicho artefacto.

El plan salió a pedir de boca, y el asalto fue rápido, sigiloso y limpio como pocos, con apenas un par de guardias muertos como único incidente a destacar. Pronto estaban ladrona y mago de regreso en Pasguillom celebrando el éxito de su empresa, donde el amanecer los descubrió en los apasionados brazos del otro. Erlanch se sentía pletórico, nunca antes había podido mantener una relación estable, pues la vida errante que llevaba siempre había forzado la separación. Ahora, por primera vez en su vida, conocía el amor pleno, y pronto hizo que Arya se instalase en su casa mientras comenzaba a hacer planes para un próximo enlace entre ambos.

Respecto al artefacto robado a los vloen, su aparente sencillez desconcertó a Erlanch, pues apenas se trataba de una deforme y cristalina roca de una variedad desconocida para el mago. Tras una primera investigación de los hilos de la piedra, determinó que se trataba de algún tipo de cristal mágico relacionado con el aspecto de la Luz . Fue la misma Arya quien durante la cena le sugirió una idea sobre la finalidad ultima del cristal: un acumulador natural de magia de la Luz de tales posibilidades que podía usarse para sostener un hechizo de forma continua sin que se hiciera necesaria la presencia de conjurador alguno. Erlanch, impresionado por las posibles repercusiones de tal descubrimiento, quiso darlo a conocer inmediatamente a sus colegas de las Academias, pero su prometida le convenció de que si ocultaba todo el asunto hasta tener algo más tangible que presentarle a las autoridades, el golpe de efecto sería mucho mayor. Así que, en los meses previos al enlace (Arya quería ponerse en contacto con su familia en el lejano sur antes de los esponsales), el mago trabajó febrilmente en un nuevo proyecto.

Con una considerable inversión de su fortuna personal, contrató a los mejores alarifes y aruj de la región e hizo levantar una hermosa torre en un lugar discreto a poca distancia de Pasguillom, alegando que iba a ser la nueva morada del matrimonio tras la boda. A continuación, se entregó con la pasión que le caracterizaba al desarrollo de un poderoso encantamiento, uno que ataría la torre para siempre con los lazos de la magia. Le llevó varios meses de duro trabajo pero al final su esfuerzo obtuvo el fruto deseado: una semana antes de la boda, tras instalar la, ahora tallada, gema en lo alto del pináculo de la torre, esta comenzó a elevarse lentamente del suelo. El viejo mago había logrado su objetivo: construir una torre volante que, a través del cristal de roca, se autoabastecía de la energía mágica necesaria para mantenerse de forma continua en el aire.

Sin embargo, poco sabía Erlanch de que había sido engañado por sus enemigos. La noche antes de la boda, mientras el confiado mago se hallaba a solas con Bertoko, un huérfano al que había recogido de la calle y que le servía de ayudante, dando los últimos retoques a lo que iba a ser su regalo de bodas para la novia. Arya penetró de improviso en el salón de la torre con las ropas manchadas de sangre y una saeta clavada en la espalda. Agonizante a causa del veneno vloen que corría por su sangre, su amada le confesó entre lagrimas que le había engañado desde el principio, pues todo había sido un ardid de Xanlok para vengarse de la humillación sufrida a manos de Erlanch (su anterior derrota le había costado perder el favor de sus oscuros amos) y aprovecharse de sus conocimientos sobre el aspecto de la Luz en favor de la causa de los Khoel. El vloen había urdido un elaborado artificio: la realidad era que ella junto a su hermana gemela Alpea habían intentado robar el cristal por si solas, pero que habían sido descubiertas y capturadas por los centinelas de la ciudadela del Viento Negro. El siniestro señor de la plaza, Xanlok “garra de hierro” la había ofrecido un trato, participar en este engaño a cambio de la vida de su hermana. Pero desde entonces, se había enamorado verdaderamente de Erlanch, y que pese a que sabia que no podría perdonarla y que Alpea estaba mas allá de toda ayuda, todavía se podía evitar que el nigromante se hiciera con el artefacto y lo usase contra del Imperio. Finalmente, con un “te quiero” apenas susurrado, Arya expiró en los brazos del mago.

Justo en ese momento, se escucharon gritos provenientes del piso inferior. Xanlok, al mando de un grupo de guerreros vloen acababa de irrumpir por la puerta principal de la torre y estaba dando cuenta de los indefensos criados del mago. Erlanch se ciñó la diadema de plata que permitía controlar la mágica torre, dio la orden mental de que ascendiera y ordenó a las pétreas estatuas que decoraban el vestíbulo que cobrasen vida y repeliesen a los atacantes. Sin embargo, las habilidades de Xanlok también se habían incrementado mucho con los años, y poco podían hacer las defensas de la torre contra los atacantes excepto entorpecer momentáneamente su avance. Erlanch ordenó entonces a Bertoko que escapase por el abierto ventanal, pero en el preciso momento en que este se disponía a saltar al vacío, la puerta de la sala explotó en mil pedazos y ante ellos apareció Xanlok “garra de hierro”, investido de toda su maestría en el Fuego Negro.

Lo ultimo que Bertoko vio antes de saltar por la ventana fue como ambos archimagos, mirándose con un odio frío y feroz, comenzaban a conjurar la magia mas terrible que jamas había presenciado el joven aprendiz, terribles palabras de poder resonaron en los oídos del aprendiz al precipitarse al negro vacío mientras recitaba un rápido ensalmo de levitación, lo que le permitió frenar parcialmente su caída (y aun así se fracturo un brazo al aterrizar). Al mirar hacia arriba, vio como a través de las ventanas de la torre brillaba durante unos instantes el fulgor eléctrico del titánico combate que se desarrollaba en su interior, y a continuación reinó el silencio. Entonces, sucedió algo horrible, la otrora nívea piedra de la torre se torno repentinamente negra como el ala de un cuervo y las verdes enredaderas que crecían entorno a sus muros trocaron en espinos que envolvieron en un venenoso abrazo la edificación que se alejaba flotando hacia la oscuridad de la noche…

A la mañana siguiente, Bertoko, maltrecho pero vivo, logró volver a las puertas de Pasguillom. Para el joven aprendiz, era obvio que los vloen habían logrado matar o capturar a su maestro y hacerse con el control de la torre. La vergüenza y el miedo a las consecuencias por ser (al menos parcialmente) culpable de haber puesto en manos de los enemigos del Imperio un arma tan terrible y poderosa pudo mas que su sentido del deber, así que tras pasar por su antigua residencia para recoger sus pertenencias, hacer desaparecer los restos del tallado del cristal (del que conservó un pequeño pedazo) y entablillarse el brazo roto, decidió desaparecer rápidamente de la ciudad, abandonando a raíz de este incidente el estudio de las artes mágicas y asentándose finalmente en La Ensenada de las Mil Velas como miembro del gremio teatral, donde acabó casándose con la hija del jefe de la compañía de quien mas tarde tendría nueve hijos e hijas

Bertoko nunca llegó a saber que la torre no había sido reclamada por las fuerzas de Caos sino que permaneció vagando de forma descontrolada por los cielos de Noorgaar. En su lecho de muerte, el viejo Bertoko, contó a Varyss, su hija primogénita, la vergüenza que manchaba el honor de su familia y la hizo prometer que intentaría por todos los medios enmendar el error que su padre había cometido en su juventud.

Fue poco después de la muerte del viejo Bertoko que comenzaron los avistamientos. Todo comenzó con esporádicas noticias que llegaban desde las regiones mas alejadas de la frontera este del reino kenion: unos decían que se había visto un objeto extraño sobrevolar un puesto comercial en las tierras ribereñas, otros que una patrulla de Caballeros de la Espuma Blanca se había visto sorprendida por la sombra de una enorme mole que se recortaba claramente contra la luna en el centro del Laermer, otros que la chimenea de una posada imperial cerca del Lago de Sangre había sido arrancada de cuajo por algo que pasó rozando el techo del establecimiento…

Cada pocos años, se repetían estos extraños incidentes en algún lugar del imperio, siendo el mas grave el ocurrido en Illastaner, en el que la torre pasó justo por encima del centro de la ciudad provocando la alarma de muchos vecinos que se creían víctimas de un ataque hetnon. En esta ocasión, una patrulla de cinco caballeros de la Cruz Alada de la guarnición de la ciudad persiguió a la torre en dirección Nar (sur) hasta el amanecer, momento en el cual, la torre se desvaneció delante de sus ojos como si nunca hubiese existido. Según uno de los caballeros presentes, un joven samnio llamado Lasper, la torre no se evaporó, sino que se solo se volvió invisible, pero el agotamiento físico le impidió continuar la persecución. Es gracias al informe de este incidente del que se tiene una descripción mas que detallada de la construcción (estuvieron observándola de cerca durante cinco horas sin poder entrar), informe que actualmente está en manos del propio Delthinion Aerthenan, quien ha ordenado a sus “Espadas” que mantengan los ojos abiertos por si esta aparición tuviera algo que ver con la misteriosa fuerza que amenaza el Imperio.

LOS INCREIBLES BERTOKOS VOLADORES

Mientras tanto, la pequeña compañía teatral a las ordenes de Varyss Bertoko, había crecido en numero y fama. Adoptando el nombre artístico de “los increíbles Bertokos voladores” (debido a que muchos de los miembros de la familia habían aprendido del viejo Bertoko magia del aspecto del Aire y con frecuencia la incluían como efectos especiales en sus representaciones). Sin embargo, Varyss se ocupó de que Milo, su hijo mayor, se matriculase en la Academia Imperial de Magia donde aunque sin destacar entre sus compañeros, logró graduarse como mago. Con la muerte de su padre, Milo Bertoko, pasó a partir de entonces a llevar las riendas del negocio familiar (que había crecido hasta formar ya una compañía de casi cincuenta personas entre hermanos, tíos, primos y otros allegados). La fama de los Bertoko no dejo de crecer a medida que iban haciendo giras por todo el Imperio, y fue en una de esas giras cuando Milo conoció y se casó con una aruj ywen celestial llamada Heliana, con quien tendría un hijo a quien llamaron Almyr.

Paralelamente a todo esto, Milo nunca dejó de buscar alguna pista que pudiera indicarle el paradero de la torre, cuyo secreto que su madre le había contado el día de su graduación en la Academia. Se convirtió en un mago bastante competente en los aspectos del Aire y la Luz, pero también investigo aspectos mas exóticos como el Tiempo en busca de algún indicio que pudiera indicarle donde aparecería la torre la próxima vez. Tras varios años de experimentar junto a su esposa, lograron desarrollar entre los dos un astrolabio mágico con el que, mediante una muestra del cristal que Bertoko se llevó en su huida de Pasguillom, era posible predecir a grosso modo la localización de la torre en determinadas convergencias astrológicas.

Milo y Varyss estaban entusiasmados, tras años de intensos estudios habían encontrado lo que buscaban, así que tras calcular que la torre se hallaría próximamente sobre las llanuras moellan, arreglaron el calendario de actuaciones de la compañía para que se acercaran por allí. Dejando al cuidado de la compañía a su hermano pequeño Argam, Milo se dirigió hacia las llanuras para intentar dominar la torre. Nunca mas volvió.

Desde entonces, han pasado mas de veinte años y la compañía sigue bajo la tutela del tío Argam. Almyr Bertoko, el hijo de Milo y Heliana, al igual que su padre, fue enviado a la capital a estudiar en la Academia Imperial, donde se ha graduado recientemente (momento en que su madre y su abuela le pusieron al corriente de todo este asunto). El joven y arrogante Almyr, equipado con un nuevo astrolabio fabricado por su madre, se ha sumergido en la búsqueda de la torre en la que al parecer desapareció su padre…

By Aker.

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Publicado el 15 enero, 2015 en ERT La Era de los Poderes y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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