MORI NO TORI NO SAN ISHI (Las Tres Piedras del Pájaro del Bosque)


Escrito Por: Jokin González ‘SorginBerri’

Aventura para cualquier número de PJs, bushi o shugenja de cualquier clan, incluso ronin, que puede jugarse intercalada entre episodios de una campaña. No es necesario más que el libro básico para jugarla.

Los PJs se hayan de vuelta o en camino hacia una misión, andando por una ruta que se introduce en un bosque espeso pero de verde color y sereno espíritu. Recorridos los primeros metros un pajarillo se acercará volando y se posará en el hombro del personaje más carismático del grupo, para quedarse ahí, sin intenciones de remontar el vuelo. El pájaro no es reconocible por ningún PJ. Se trata de un ave del tamaño de un gorrión común que posee un rojo plumaje salvo las plumas timoneras, que son de color blanco. No canta, pero parece haber tomado cariño al PJ, y procurará hacerse simpático, con pequeños movimientos de cabeza y saltitos, por lo que la reacción natural del viajero será adoptar al pájaro como mascota. Si no fuera así el avecilla volará hacia otra persona en el grupo, hasta que encuentre a alguien que le trate con más cariño.

Al poco tiempo de encontrarse con el pajarillo el grupo caerá en una emboscada de bakemono (el doble que bushi haya en el grupo) comandados por un trasgo de guerra.

Cuando venzan a los asaltantes el gorrión colorado levanta el vuelo hacia una de las manos del líder bakemono para coger una piedra que ofrecerá a su nuevo amigo. Un somero exámen mostrará que se trata de una gema azulada con el símbolo kawa (río) tallado en ella. Todavía no se ha visto afectada por la corrupción de las sombras, lo que revela que no llevaba mucho tiempo en poder de las criaturas. Si el personaje intenta deshacerse de la piedra, su alado compañero volará hacia ella y se la devolverá. Está claro que desea que la piedra sea guardada.

Tras reanudar el camino, cuando hayan transcurrido unos pocos minutos, el pajarillo echará a volar. Al principio sin motivo, pero luego se verá que es víctima del ataque de varias aves de presa. Los personajes deberán ayudar a su mascota, que poca posibilidades tiene de sobrevivir. Para ello deberán estar acertados con el arco y las flechas, pues el acoso se produce a varios metros de altura, en el cielo sin nubes recortado por las copas de los árboles. (No acompañamos los valores de las aves atacantes porque no se enfrentarán nunca en combate directo con los PJs, su objetivo es el pajarillo rojo. El narrador puede usar la dificultad habitual para los disparos con arco, o variarla a su criterio)

Una vez libre del asalto, el gorrión recogerá otra piedra que aparece entre los cuerpos caídos y se la entregará a su elegido como compañero y protector. En esta ocasión es una gema de tonos verdes tallada con el símbolo ki (árbol).

Los PJs no comprenderán el papel que juegan las piedras, el pajarillo y ellos mismos en la trama, pero la curiosidad seguro que les hace seguir adelante y esperar más novedades. El siguiente tramo del camino transcurrirá sin sobresaltos, pero habrá multitud de señales, a discreción del narrador, que aumentarán el grado de nerviosismo, curiosidad e inseguridad de los PJs. Por ejemplo, ojos que acechan, movimientos de maleza al pasar el grupo, extraños montículos de piedras a la vera del camino,etc.

Tras un recodo del camino aparecerá un extraño individuo con aspecto de shugenja bloqueando el camino. Lleva la cabeza afeitada, una extraña sonrisa en el rostro y viste un kimono verde con el obi amarillo. Permanecerá en silencio hasta que el grupo se acerque lo suficiente a él, y comenzará a hablarle al pájaro, ignorando a los PJs.

-Bien, Hatara, lo has conseguido. No sé cómo habrás logrado embaucarles, pero ya que tienes las piedras… ¡veámonos las caras!

Al acabar de hablar lanza una piedra al aire que el pájaro coge veloz. Cuando el personaje examine esta tercera piedra verá que es rojiza y que lleva el símbolo yama (montaña) grabado sobre ella. A los pocos segundos la piedra comenzará a brillar, y las otras dos se moverán violentamente en la bolsa hasta que se saquen fuera. Una vez juntas las tres piedras comenzarán a girar la una sobre las otras a unos pocos centímetros sobre el pájaro, que comienza a transformarse en una persona, muy parecida a la que obstruye el camino, pero con el kimono rojo y el obi blanco.

Ambos shugenja permanecen en silencio, ponderando la situación, hasta que comienzan a hacer gestos y en sus manos se materializan dos katanas de fuego, con las que empieza un singular combate. Pero los PJs no podrán limitarse a mirar el combate, ya que de entre los árboles habrá aparecido un grupo de kenku armados con katana, a un gesto del shugenja de verde. Recomendamos usar los valorse de los kenku que aparecen en el libro básico, pero cambiando el daño a 3g2 por la katana. Aparecen tantos kenku como bushi haya en el grupo, y uno más por cada dos shugenja.

Cuando los PJs acaben el combate contra los hombres cuervo verán que ambos shugenja se han vuelto a transformar en pájaro y que ahora combaten en el cielo. Tras unos minutos de combate ambos pájaros, el rojo y el verde volarán velozmente en direcciones opuestas, soltando un extraño graznido.

Los PJs se verán solos de nuevo, y sin saber de qué va el asunto. Cuando lleguen al final de su viaje y le comenten a alguien lo ocurrido se mofará de ellos, diciéndole que eso es mentira, que no es más que un cuento para niños. Ante las peticiones de los jugadores, esta persona les contará la leyenda de los Mori no Torihito, los hombres pájaro del bosque. Se cuenta que en ese bosque viven dos poderosos shugenja que están contínuamente enfrentados, pero que tienen una debilidad. El shugenja que posea las tres piedras pájaro recuperará la forma humana y convertirá al otro en un pequeño ave. Sólo cuando éste último consigue recuperar las tres piedras se vuelve hombre y puede enfrentarse a su oponente. Tras unos minutos las gemas se vuelven piedras vulgares y desaparecen, para llegar a parar a otro lugar dentro del bosque, dejando a ambos shugenja convertidos en pájaro, hasta que al cabo de un año las gemas se manifiesten de nuevo. El único problema para recuperar las piedras es que los pájaros no pueden conservar las piedras en su poder mientras que las busca, por ello siempre engañan a algún viajero para que les acompañe y les guarde las gemas.

Pero nadie se creería un cuento así, salvo un niño.

FIN.

 

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Publicado el 22 enero, 2015 en La Leyenda de los 5 Anillos y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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