EL MORADOR DE LAS TINIEBLAS


Escrito Por: Enrik García

Extraído de La Meseta de Leng [www.lameseta.tk]

Basado en el relato de mismo título de H. P. Lovecraft

INTRODUCCION

24 de agosto de 1935.

Los jugadores pertenecerán a un club literario de Boston, consagrado por entero al campo de la mitología, de los sueños, del terror y la superstición. El club estar formado exclusivamente por los jugadores y el escritor y pintor Robert Blake, aunque éste está fuera de Boston desde el invierno pasado.

Al comenzar la partida los jugadores recibirn una carta anónima enviada a la dirección del club, donde se les notifica la muerte del Sr. Blake en Providence, lugar donde residía actualmente (papel #1).

Los jugadores saben que Blake no tenía familiares cercanos, y no conocen a ninguno de sus primos lejanos, por lo que lo más normal es que se desplacen hasta allí para hacerse cargo del cuerpo de su colega.

Aparte de la información que se dar en el próximo apartado, los jugadores saben que Blake estaba en Providence escribiendo su última novela larga basada en la supuesta supervivencia de unos cultos paganos en Maine. A Blake le gustaba aislarse para escribir y buscaba sitios y lugares extraños y tétricos para inspirarse.

ROBERT BLAKE

Blake además de escritor de cuentos de terror es pintor. Sus cuadros van acorde con sus cuentos y tratan sobre temas de monstruos infrahumanos y paisajes extraterrestres profundamente extraños.

Entre sus cuentos, los relatos más famosos o que más éxito han tenido son: El socavador, La Escalera de la Cripta, Shaggai, En el Valle de Pnath y El Devorador de las Estrellas.

Robert Blake se trasladó a Providence en el invierno de 1934-35, alquilando el piso superior de una residencia situada cerca de College Street, en lo alto de una gran colina (College Hill).

A Blake le apasionaba Providence y sus antiguos edificios y le servían de inspiración para sus obras. Durante su estancia aquí pintó dos cuadros con sus temas habituales.

En primavera, Blake se atascó incomprensiblemente en su trabajo, sintiéndose invadido por un vivo desasosiego. De alguna manera esta sensación le era provocada por una antigua iglesia que podía ver desde la ventana de su estudio.

En abril decidió visitar la iglesia, comprobando que el lugar era blanco de supercherías y que la iglesia lo consideraba un lugar maldito. Sin embargo, Blake impulsado por su curiosidad entró pese a las advertencias de los vecinos con los que habló. Allí encontró un extraño objeto en una caja de metal abierta (el trapezoedro resplandeciente). Tras observarlo durante unos minutos su mente se trasladó a un mundo extraterrestre de locura y se sintió observado por una presencia inmensamente maligna a través del objeto. Asustado cerró la caja ignorando que así invocaba al ser que le observaba, El Morador de las Tinieblas.

Tras unos meses auténticamente aterrorizado ante el convencimiento de que la criatura vendría a buscarle, una noche se despertó en el campanario de la iglesia junto a la caja y a punto de subir al chapitel donde le esperaba la criatura, horrorizado salió huyendo del lugar y se recluyó en su estudio atándose de noche.

Finalmente, el 18 de agosto una terrible tempestad se desencadenó sobre Providence provocando un apagón que aprovechó el Morador de las Tinieblas para ir en busca de Blake y matarlo.

LA RESIDENCIA DE BLAKE

“Es una venerable residencia situada frente a una plaza cubierta de césped, cerca de College Street, en lo alto de la gran colina de College Hill, inmediata al campus de la Brown University, a espaldas de la Biblioteca John Hay. Es un sitio cómodo y fascinante, con un jardín remansado, lleno de gatos lustrosos que toman el sol pacíficamente. El edificio es de estilo georgiano: tiene mirador, portal clásico con escalinatas laterales, vidrieras con trazado de rombos, y todas las demás características de principios del siglo XIX. En el interior hay puertas de seis cuerpos, grandes entarimados, una escalera colonial de amplia curva, blancas chimeneas del período Aram, y una serie de habitaciones traseras situadas unos tres peldaños por debajo del resto de la casa.”

El casero

El casero es un hombre de mediana edad, llamado John Crane, estar encantado de que los jugadores le desalojen la habitación ya que las autoridades no lo han hecho.

Si se habla con él, podría contar que Blake parecía un señor muy respetable al principio, pero que desde la primavera aproximadamente su comportamiento empezó a ser extraño y huraño y ciertamente algo sospechoso. Progresivamente empezó a salir menos hasta que al final permanecía casi recluido en su habitación, pidiendo que le subieran la comida. Su aspecto era ms demacrado cada día que pasaba. Pero eso no era todo, varios inquilinos se quejaron de escuchar gritos y gemidos angustiosos por las noches, provenientes de la habitación del Sr. Blake, y uno de ellos aseguró verle en la noche del 30 de julio salir de su habitación en pijama y marcharse a la calle como si estuviera poseído por una fuerza infernal.

En la mañana del día 19, los estudiantes de la residencia Psi Delta, cuyas ventanas traseras dan enfrente del estudio de Blake, observaron su rostro asomado a la ventana occidental, intensamente plido y con una expresión muy rara. Cuando por la tarde volvieron a ver aquel rostro en la misma posición, empezaron a preocuparse y esperaron a ver si se encendían las luces de su apartamento. Ms tarde, como el piso permanecía a oscuras, llamaron al timbre y, finalmente, avisaron a la policía para que forzara la puerta, encontrándole muerto ante la mesa de su escritorio.

El apartamento de Blake

“El estudio de Blake es una pieza espaciosa que da por un lado a la pared delantera del jardín; por el otro, sus ventanas (ante una de las cuales hay instalado su mesa de escritorio), mira a occidente, hacia la cresta de la colina. Desde allí se domina una vista espléndida de tejados pintorescos y místicos crepúsculos. en el lejano horizonte se extienden las violáceas laderas campestres. Contra ellas, a unos tres o cuatro kilómetros de distancia, se recorta la joroba espectral de Federal Hill erizada de tejados y campanarios que se arraciman en lejanos perfiles y adoptan siluetas fantásticas, cuando los envuelve el humo de la ciudad.

Tras haberse traído de su casa la mayor parte de sus libros, Blake debió comprar algunos muebles antiguos, en consonancia con su vivienda, y arreglarla para dedicarse a escribir y pintar. Su estudio está instalado en una habitación del ático orientada al norte y muy bien iluminada por un amplio mirador.”

Encima del escritorio de Blake, hay varias hojas escritas precipitadamente, un frasco de tinta seco y una pluma de escribir embadurnada de tinta, también seca. Las hojas fueron escritas por Blake justo antes de morir Papel #2.

Desde la ventana enfrente de su escritorio se pueden ver las sombrías torres de Memorial Hall que se alzan al pie de la colina donde vivía Blake, el torreón del palacio de Justicia, las elevadas agujas del barrio céntrico de la población, y sobre todo, la distante silueta de Federal Hill, cuyas cúpulas resplandecientes, puntiagudas buhardillas y calles ignoradas tanto excitaban la fantasía de Robert Blake.

En uno de los armarios se puede descubrir unos prismáticos con los que Blake solía mirar desde su ventana.

Si se mira con los prismáticos hacia Federal Hill lo que ms llamar la atención a los jugadores de todos los edificios, es una iglesia sombría y enorme que se distingue con especial claridad. La gran torre rematada por un afilado chapitel se recorta tremenda contra un cielo plomizo. La iglesia esta construida sin duda sobre alguna elevación del terreno, ya que su fachada sucia y la vertiente del tejado, así como sus grandes ventanas ojivales, descollan por encima de la maraña de tejados y chimeneas que la rodean. Es un edificio melancólico y severo, construido con sillares de piedra, muy maltratados por el humo y las inclemencias del tiempo, al parecer. su estilo, según se puede apreciar con los prismáticos, corresponde a los primeros intentos de reinstauración del Gótico debe datar, por lo tanto del 1810  1815.

En la habitación también hay una parte reservada para la pintura donde se pueden ver 3 lienzos cubiertos por sábanas, además de herramientas propias de pintor, como pinceles y paletas.

Lienzo 1: Describe una estancia oscura y espaciosa, iluminada por una luz apagada que proviene de tres ventanas ojivales, una en cada pared visible. En el centro del recinto, se alza una columna alta y medianamente gruesa. Este pilar esta cubierto de extraños jeroglíficos toscamente tallados, y en su cara superior, como en un altar, hay una caja metálica de forma asimétrica con la tapa cerrada. Formando un círculo alrededor del pilar central, hay siete sitiales góticos de alto respaldo y tras ellos se intuyen siete figuras negras como sombras.

Lienzo 2: Describe un cortejo de evanescentes figuras encapuchadas, cuyas siluetas no son humanas, en un inmenso desierto en el que se alinean unas filas interminables de monolitos que parecen llegar hasta el cielo.

Lienzo 3: Describe una ciudad de tejados pintorescos, buhardillas, chimeneas y campanarios, azotada por una terrible tormenta. La ciudad est a oscuras y es iluminada tan sólo por un relámpago, lo que le da un aspecto fantasmal y siniestro.

Una tirada de descubrir en el cuadro permite ver que entre las negras nubes se intuye una monstruosa e inmensa forma ms negra aún que flota sobre la ciudad.

Otra tirada de descubrir permitir encontrar debajo de la cama varias cuerdas fuertes. Blake las usaba para atarse a la cama ya que sufría crisis de sonambulismo como se puede deducir si los jugadores charlan con los vecinos.

En la mesilla de noche también podrán encontrar varias tabletas de somníferos además de un par de recetas para comprarlos firmadas por el Dr. Dexter.

Por último encima del armario hay un taco de cuartillas idénticas a las del escritorio que parecen configurar lo que fue un diario de Blake. El propio Dr. Dexter fue quien lo puso hay con intención de ocultarlo a las autoridades para luego poder leerlo, desgraciadamente para él los jugadores aparecern antes de lo que pensaba y si éstos encuentran el diario perder la ocasión de leerlo.

El diario est escrito con la misma pluma que las cuartillas de encima del escritorio, si bien la escritura es ms regular y tranquila. Empieza en junio y acaba en los últimos días de vida de Blake, siendo sus pginas finales las que ya conocen los

jugadores.

El diario de Blake

El diario comienza en junio del 1935, Blake habla de unos extraños sueños que no le permiten descansar con comodidad. De vez en cuando hace referencia a una visita que hizo a algún lugar que no llega a nombrar pero que por referencias parece estar dentro de Providence en Federall Hill.

En esos sueños dice ver torres y murallas en las tenebrosas regiones submarinas, y vórtices del espacio en donde flotan jirones de bruma negra sobre un fondo de purpúrea y helada neblina. Y a una distancia incalculable, detrás de todo, percibe un abismo infinito de tinieblas en cuyo seno se adivina, por sus etéreas agitaciones, unas presencias inmensas, tal vez consistentes o semi-sólidas. Una urdimbre de fuerzas oscuras parece imponer un orden en aquel caos, ofreciendo a un tiempo la clave de todas las paradojas y arcanos de los mundos que conocemos.

Blake relaciona estos sueños con su visita al desconocido lugar de Federal Hill, escribiendo que los sueños comenzaron tras su visita al antiguo barrio de Providence.

Durante los días siguientes, Blake escribe que no ha contado a nadie su expedición a Federal Hill, y que se ha dedicado a leer detenidamente ciertos libros, a revisar periódicos atrasados en la hemeroteca local, y a intentar traducir cierto criptograma que dice haber encontrado en dicho lugar. No tarda en darse cuenta de que la clave no es sencilla ni mucho menos. La lengua que ocultan aquellos signos no es inglés, latín, griego, francés, español ni alemán. No tiene más remedio que echar mano de todos sus conocimientos sobre las ciencias ocultas.

Por las tardes, como siempre, siente la necesidad de sentarse a contemplar el paisaje de poniente y las erizadas techumbres de aquel mundo distante y casi fabuloso. Pero ahora se añade una nota de horror. Blake sabe ya que allí se ocultan secretos prohibidos. Además, la vista empieza a jugarle malas pasadas. Los pájaros de la primavera han regresado, y al contemplar sus vuelos en el atardecer, le parece que evitan el lugar de Federal Hill. Cuando una bandada de aves se acerca allí, le parece que dan la vuelta y cada una se escabulle despavorida, en completa confusión… y aun adivina los gorjeos aterrados que no puede percibir en la distancia.

Es en el mes de julio cuando Blake, según declara él mismo, logra descifrar el criptograma. El texto esta escrito en aklo (una tirada de ciencias ocultas permite saber que es un oscuro lenguaje empleado en ciertos cultos diabólicos de la antigüedad). Sobre el contenido del texto Blake se muestra muy reservado, aunque es evidente que le causa un horror sin límites.

A primeros de julio los periódicos locales publican ciertas noticias que, según escribe Blake, justifican plenamente sus temores. Al referir todas estas cosas en su diario, Blake expresa un curioso remordimiento y habla del imperioso deber de enterrar el T. Resplandeciente y de ahuyentar al ser demoníaco que ha sido invocado, permitiendo que la luz del día penetre en el siniestro lugar. Al mismo tiempo, no obstante, pone de relieve la magnitud de su fascinación al confesar que aun en sueños siente un morboso deseo de visitar el lugar maldito para asomarse nuevamente a los secretos cósmicos de la piedra luminosa.

En la mañana del 17 de julio, otro artículo de prensa provoca a Blake una verdadera crisis de horror.

De aquí en adelante, el diario revela un creciente temor y aprensión. Continuamente se reprocha a sí mismo su pasividad y se hace mil reflexiones fantásticas sobre las consecuencias que podría acarrear otro corte de luz. Pero lo que ms le horroriza es cierta especie de diabólica relación psíquica que parece haberse establecido entre él y aquel horror que se agita en el distante lugar de Federal Hill, aquella bestia monstruosa de la noche que su temeridad ha hecho surgir de los tenebrosos abismos del caos. Siente como una fuerza que absorbe constantemente su voluntad, y pasa largos periodos de tiempo contemplando absorto la silueta de la colina que se eleva a lo lejos por encima del humo de la ciudad.

Refiere continuamente las pesadillas que sufre por esas fechas y señala que el influjo de aquel extraño ser le aumenta notablemente durante el sueño. Cuenta como una noche se despertó en la calle, completamente vestido, y caminando automáticamente hacia Federal Hill. Insiste una y otra vez en que la criatura aquella sabe dónde encontrarle.

En la semana que siguió al 30 de julio, Blake sufre su primera crisis depresiva. Pasa varios días sin salir de casa ni vestirse, encargando la comida por teléfono.

En el diario refiere la terrible experiencia que le provocó la crisis. La noche del 30 de julio, después de acostarse, se encontró de pronto caminando a tientas por un sitio casi completamente oscuro. Sólo distinguía en las tinieblas unas rayas horizontales y tenues de luz azulada. Notaba también una insoportable fetidez y oía, por encima de él, unos ruidos blandos y furtivos. En cuanto se movía tropezaba con algo, y cada vez que hacía ruido, le respondía arriba un rebullir confuso al que se mezclaba como un roce cauteloso de una madera sobre otra.

Llegó un momento en que sus manos tropezaron con una columna de piedra. Un instante después, se agarraba a los barrotes de una escala de hierro y comenzaba a ascender hacia un punto donde el hedor se hacía aún ms intenso. De pronto sintió un soplo de aire caliente y reseco. Ante sus ojos desfilaron imágenes calidoscópicas y fantasmales que se diluían en el cuadro de un vasto abismo de insondable negrura, en donde giraban astros y mundos aún más tenebrosos.

Entonces, un vivo estímulo del mundo exterior le despertó del estupor que lo embargaba y le reveló su espantosa situación. No llegó ha saber qué había sido. Tal vez el estampido de los fuegos artificiales que durante todo el verano disparaban los vecinos de Federal Hill en honor de los santos patronos de sus pueblecitos natales de Italia. Sea como fuere, dejó escapar un grito, se soltó de la escala loco de pavor yendo a parar a una estancia sumida en la más negra oscuridad.

En el acto se dio cuenta de dónde estaba. Se arrojó por una angosta escalera y chocando y tropezando a cada paso huyó a través de una nave invadida de inmensas telarañas hasta salir al exterior y echar a correr atropelladamente por las calles silenciosas, entre las negras torres y las casas dormidas, hasta el portal de su propio domicilio.

Al recobrar el conocimiento, a la mañana siguiente, se vio caído en el suelo de su cuarto de estudio, completamente vestido. Estaba cubierto de suciedad y telarañas, y le dolía su cuerpo tremendamente magullado. Al mirarse en el espejo, observó que tenía el pelo chamuscado y notó además que su ropa exterior estaba impregnada de un olor desagradable. Entonces le sobrevino un ataque de nervios. Después, vencido por el agotamiento, se encerró en casa, envuelto en una bata y se limitó a mirar por la ventana de poniente.

Así pasa varios días, temblando siempre que amenazaba tormenta y haciendo anotaciones horribles en su diario.

Las dos últimas páginas del diario están llenas de frases garabateadas torpemente de la naturaleza de:

“sabe dónde estoy”, “debo destruirlo”, “me está llamando, pero esta vez no me hará daño”, etc.

LA HEMEROTECA LOCAL

Dependiendo de la información que ya posean en cada momento, los jugadores podrán consultar una serie de artículos de prensa relacionados de alguna manera con el asunto de Blake y la iglesia de Federall Hill. Aquí aparecen numerados cronológicamente:

1844    – En mayo el profesor Enoch Bowen, muy conocido por sus trabajos arqueológicos y estudios esotéricos, regresa de Egipto. Se dice que trae consigo un objeto de un importante valor arqueológico rescatado de los templos egipcios, pero todo son conjeturas.

– En julio el profesor Enoch Bowen compra la vieja iglesia de Federal Hill, el asunto crea cierta sorpresa entre los círculos científicos.

-El Dr. Drowe, anabaptista, exhorta contra la “Sabiduría de las Estrellas” en el sermón del 29 de diciembre, afirmando que es una secta oscura y sus miembros unos depravados poseídos por Satanás.

1846    – Hay tres desapariciones en la zona de Federal Hill. Los periódicos sensacionalistas hablan de un rumor local que relaciona las desapariciones con cierta piedra luminosa.

1848    – Hay siete desapariciones en Federal Hill. Rumores locales hablan sobre sacrificios de sangre. La iglesia de Federal Hill propiedad del profesor Enoch Bowen se ve envuelta en la polémica.

1869    – Muchachos irlandeses atacan la iglesia, después de la desaparición de Patrick Regan. El ambiente en el barrio Italiano de Federal Hill es de miedo y tensión.

1876    – Hay seis desapariciones en Federal Hill. Las autoridades abren una investigación y se recurre al Mayor Doyle para aclarar el asunto.

1877    – En febrero se toman medidas legales contra la iglesia de Federal Hill y en Abril el templo es cerrado definitivamente.

– Los periódicos recogen el enfrentamiento entre los vecinos de Federal Hill y los seguidores de Bowen. Finalmente más de cien personas huyen de la ciudad antes de finalizar el año 77.

Para encontrar cada uno de estos artículos los jugadores deberán pasar exitosamente una tirada de buscar libros.

En el diario de Blake se hace referencia a varios artículos de prensa de fechas recientes, que los personajes tendrán la oportunidad de leer, papeles #3 y #4.

De igual manera podrán consultar un artículo sobre la tormenta de la noche de 18 agosto y sus consecuencias con el consiguiente apagón, papel #5.

ACONTECIMIENTOS DEL DA 18

La noche del día 18 de agosto, ocurrieron unos fenómenos en Federal Hill que acabaron con la vida de Robert Blake. Aquí se enumeran cronológicamente como información para el guardián:

-22’00. Comienza la tormenta.

-.2’12. Se produce un apagón en la ciudad debido a la tormenta.

– Congregación de gente (alrededor de 70 personas, en su mayoría italianos), con velas, linternas, lámparas de petróleo, crucifijos y toda clase de amuletos habituales en el sur de Italia, en la plaza de la iglesia. Bendicen cada relámpago y hacen enigmáticos signos de temor con la mano derecha cada vez que el aparato eléctrico de la tormenta parece disminuir.

– Alguien llama al padre Meruzzo de la iglesia del Espíritu Santo, el cual se presenta inmediatamente en la plaza y pronuncia las palabras de aliento que le vienen a la cabeza. Era imposible seguir dudando de que en la torre se oían ruidos extraños.

-2’35. Aumento del torpe rebullir que se oía en el interior de la torre. Ya habían notado que de la iglesia emanaba un olor desagradable, pero entonces se hizo más denso y penetrante. Por último se oyó un estampido de maderas astilladas y un objeto grande y pesado fue a estrellarse en el patio de la iglesia, al pie de su fachada oriental. No se veía la torre en la oscuridad pero la gente se dio cuenta de que lo que había caído era la celosía de la ventana oriental de la torre.

– Inmediatamente después, de las invisibles alturas descendió un hedor tan insoportable, que muchas de las personas que rodeaban la iglesia se sintieron mal y algunas estuvieron a punto de marearse. A la vez, el aire se estremeció como en un batir de alas inmensas, y se levantó un viento fuerte y repentino con ms violencia que antes, arrancando los sombreros y paraguas chorreantes de la multitud. Nada concreto llegó a distinguirse en las tinieblas, aunque algunos creyeron ver desparramada por el cielo una enorme sombra aún ms negra que la noche, una nube informe de humo que desapareció hacia el Este a una velocidad de meteoro.

– Los espectadores, medio paralizados de horror y malestar, no sabían que hacer, ni si había que hacer algo en realidad. Ignorantes de lo sucedido, no abandonaron su vigilancia; y un momento después elevaban una jaculatoria en acción de gracias por el fogonazo de un relámpago tardío que, seguido de un estampido ensordecedor, desgarró la bóveda del cielo. Media hora más tarde escampó, y al cabo de quince minutos se encendieron de nuevo las luces de la calle. Los hombres se retiraron a sus casas cansados y sucios, pero considerablemente aliviados.

Esta información puede llegar a los personajes si visitan el barrio italiano o hablando con el padre Meruzzo, o con el policía de servicio en la zona, William J. Monohan, de la Comisaría Central, hombre de toda confianza.

EL BARRIO ITALIANO

Las gentes del barrio italiano son amables pero tremendamente supersticiosas. Por ello cuando los jugadores les refieran lo más mínimo sobre la iglesia se negarán a hablar del tema, haciendo un extraño signo con la mano cuando crean que los jugadores no miran (con una tirada de descubrir
podrían ver el gesto).

Si los jugadores se acercan a la iglesia las personas que haya en la plaza se meterán en sus casas cerrando las puertas y contrafuertes de las ventanas.

De cualquier manera con una tirada exitosa de charlatanería podrían sacar datos de los días de los apagones y la información necesaria que les guiara al padre Meruzzo de la iglesia del Espíritu Santo.

El padre Meruzzo

Este sacerdote es un hombre joven, inteligente y culto. Lleva cinco años ejerciendo como padre en la iglesia del Espíritu Santo.

El padre se mostrará amable con los jugadores y no tendrá problemas en hablar con ellos de los acontecimientos acaecidos la noche del 18 de agosto.

Sin embargo, el padre Meruzzo sabe algo más sobre el asunto que podría revelar a los jugadores si estos consiguen una tirada de discusión:

El anterior sacerdote de la iglesia era el padre O’Malley, y este investigó sobre los cultos demoníacos que se realizaban en la vieja iglesia de Federal Hill. En un escrito suyo habla del culto al demonio mediante una caja hallada en las ruinas egipcias. Afirma que invocan algo que no puede soportar la luz. Que rehúye la luz suave y desaparece ante una luz fuerte. Teniendo en este caso que ser invocado otra vez. Probablemente supo todo esto por la confesión en su lecho de muerte de un tal Feeney que ingresó en la “Sabiduría de las Estrellas” en 1849. Esta gente afirma que el Trapezoedro les muestra el cielo y los demás mundos, y que el Morador de las Tinieblas les revela ciertos secretos.

El padre Meruzzo no podrá añadir mucho más, pero les aconsejará que no intenten entrar en la vieja iglesia, ya que es mejor dejar algunas cosas en la ignorancia y el anonimato.

LA IGLESIA

“Se ubica en una plaza empedrada de forma singular, en cuyo extremo se alza una enorme plataforma rematada por un muro de piedra y rodeada por una barandilla de hierro. En el centro de la plataforma, en aquel pequeño mundo elevado sobre el nivel de las calles adyacentes, se yergue, rodeada de yerbajos y zarzas, una masa titánica y lúgubre sobre cuya identidad, aun viéndola de cerca, no hay lugar a dudas. La iglesia se encuentra en un avanzado estado de ruina. Algunos de sus contrafuertes se han derrumbado y varios de sus delicados pináculos se ven esparcidos por entre la maleza. Las denegridas ventanas ojivales están intactas en su mayoría, aunque en muchas falta el ajimez de piedra. Lo que más sorprende es que las vidrieras no estén rotas, habida cuenta de las destructoras costumbres de la chiquillería. Las sólidas puertas permanecen firmemente cerradas. La verja que rodea la plataforma tiene una cancela (cerrada con candado), a la que se llega desde la plaza por un tramo de escalera, y desde ella hasta el pórtico se extiende un sendero enteramente cubierto de maleza. La desolación y la ruina envuelven el lugar como un mortaja; y en los aleros sin pájaros, y en los muros desnudos de yedra, se ve un toque siniestro imposible de definir.”

En la plaza habrá muy poca gente, pero en un extremo verán a un guardia municipal. Si los jugadores hablan con él comprobarán que es un irlandés fuerte y sano. Cuando le refieran la iglesia, para asombro de los jugadores, se santiguará y murmurará entre dientes que la gente no mienta jamás aquel edificio. Al instante, contestará atropelladamente:

“los sacerdotes italianos previenen a todo el mundo contra ese templo. Ellos dicen que una maldad monstruosa ha habitado allí en tiempos, y ha dejado su huella indeleble. Yo mismo he oído algunas oscuras insinuaciones por boca de mi padre, que recordaba ciertos rumores que circularon en la época de su niñez.

Una secta se alberga allá, en aquellos tiempos, y se dice que invocaban a unos seres que procedían de los abismos ignorados de la noche. Fue necesaria la valentía de un buen sacerdote para exorcizar la iglesia. Si el padre O’Malley viviera, podría aclararnos muchos misterios de este templo. Pero ahora, lo mejor es dejarlo en paz. A nadie hace daño, y sus antiguos moradores han muerto y desaparecido. Huyeron en desbandada, como ratas, en el año 77, cuando las autoridades empezaron a inquietarse por la forma en que desaparecían los vecinos y hablaron de intervenir. Algún día, a falta de herederos, el Municipio tomará posesión del viejo templo, pero más vale dejarlo en paz y esperar a que se venga abajo por sí solo, no fuera que despertasen ciertas cosas que debían descansar eternamente en los negros abismos de la noche.”

Sin decir mucho más el guardia seguirá su ronda abandonando la plaza, sin hacer mucho caso a las posibles preguntas de los jugadores, añadiendo simplemente: “no tienten a la suerte señores.”

Con una tirada de descubrir los jugadores verán que en la parte norte de la verja faltan algunos barrotes por donde pueden entrar, ya que la cancela es infranqueable.

“Una vez dentro os encontráis en medio de la maleza podrida y enmarañada del patio desierto a excepción de una celosía arrumbada en el suelo junto a varios trozos de madera podrida. A juzgar por algunas lápidas que asoman erosionadas entre las yerbas, el patio debió servir de cementerio en otro tiempo. Vista de cerca, la enhiesta mole de la iglesia resulta opresiva.”

Una tirada de idea puede indicar a los jugadores que la celosía caída en el centro del patio, pertenecía a la ventana oriental de la torre como demostrará una tirada de descubrir.

Las tres grandes puertas de la fachada están firmemente cerradas, pero con una tirada de descubrir encontrarán un tragaluz en la parte posterior, abierto y sin rejas, que proporciona el acceso necesario.

“El tragaluz corresponde a un sótano lleno de telarañas y polvo, apenas iluminado por la escasa luz. Escombros, barriles viejos, cajones rotos, muebles… de todo hay aquí; y encima descansa un sudario de polvo que suaviza los ángulos de sus siluetas. Los restos enmohecidos de una caldera de calefacción muestran que el edificio ha sido utilizado y mantenido por lo menos hasta finales del siglo pasado.”

Justo al pie del tragaluz hay un barril en perfecto estado situado allí para facilitar el acceso. Este barril fue colocado aquí por Blake para poder salir de la iglesia.

“Es un sótano abovedado, inmenso, sin tabiques. A lo lejos, en un rincón, y sumido en una densa oscuridad, se intuye un arco que evidentemente conduce arriba. Un extraño sentimiento de ahogo os invade al saberos dentro de este templo espectral.”

En el sótano no hay nada de interés salvo el supuesto rastro dejado por Blake. Si se hace una tirada de rastrear se puede comprobar que los rastros en el polvo corresponden a dos personas distintas, siendo unos más recientes que otros.

El arco conduce a una escalera de peldaños gastados completamente oscura. Subiendo por ella, después de un recodo repentino, hay una vieja puerta cerrada. Sin embargo para abrirla no hay más que accionar el picaporte.

“La puerta conduce a un corredor iluminado débilmente, revestido de madera corroída por la carcoma.”

Hay una serie de estancias comunicadas por puertas interiores ninguna de las cuales están cerradas por lo que se puede acceder de unas a otras sin problemas. En ninguna hay nada de especial interés, salvo polvo y telarañas. Finalmente una puerta conduce a la nave central.

“La nave central es de enormes proporciones y sobrecoge por las montañas de polvo acumulado sobre los bancos, el altar, el púlpito y el órgano, y las inmensas colgaduras de telaraña que se despliegan entre los arcos apuntados del triforio. Sobre esta muda desolación se derrama una desagradable luz plomiza que proviene de las vidrieras ennegrecidas del ábside.

La cruz que corona el altar mayor es nada menos que la antiquísima ankh o crux ansata del antiguo Egipto.”

Las vidrieras están llenas de hollín por lo que para distinguir los dibujos habrá que hacer una tirada de idea. Los dibujos son emblemas de símbolos esotéricos. Hay escasez de santos, y los pocos representados muestran además expresiones abiertamente censurables. Una de las vidrieras representa únicamente, al parecer, un fondo oscuro sembrado de espirales luminosas.

Una tirada de descubrir revelará a los jugadores ciertas manchas amarillentas parecidas a quemaduras y restos de objetos carbonizados. Aparte de un olor desagradable.

La nave está conectada directamente con el vestíbulo donde hay una puerta y una escalera que conducen a la torre del campanario.

Una puerta posterior lleva a una sacristía contigua al ábside.

“En la sacristía hay un escritorio deteriorado y unas estanterías vacías. Sobre la desvencijada mesa de escritorio hay un cuaderno encuadernado en piel.”

Con una tirada de descubrir se puede apreciar que las estanterías no tienen apenas polvo en su interior, como si hubieran estado llenas de libros recientemente y alguien se los hubiera llevado.

El cuaderno está lleno de anotaciones tomadas a mano en un curioso lenguaje cifrado, compuesto de símbolos tradicionales empleados hoy corrientemente en astronomía, y en alquimia, astrología, y otras artes equívocas en la antigüedad (símbolos del sol, de la luna, de los planetas, aspectos de los astros y signos del zodíaco), y aparecen agrupados en frases y apartes como nuestros párrafos, lo que da la impresión de que cada símbolo corresponde a una letra de nuestro alfabeto. Este cuaderno es el que Blake descifró y que luego involuntariamente volvió a traer a la iglesia y colocar en el lugar donde lo encontró.

La torre

“La escalera que conduce a la torre es de caracol con unos escalones de madera altos y estrechos. De cuando en cuando, pasáis por delante de unas ventanas desde las que se contempla un panorama vertiginoso. La escalera desemboca en una cámara desprovista de campanas y dedicada, según todas las trazas a fines totalmente diversos.

La estancia es espaciosa y está iluminada por un luz apagada que proviene de cuatro ventanas ojivales, una en cada pared, protegidas por fuera salvo la oriental, con unas celosías muy estropeadas. En el centro del recinto, cubierta de polvo, se alza una columna de metro y medio de altura y como medio metro de grosor. Este pilar esta cubierto de extraños jeroglíficos toscamente tallados, y en su cara superior, como en un altar, hay una caja metálica de forma asimétrica con la tapa abierta. En su interior, cubierto de polvo, hay un objeto ovoide de unos diez centímetros de largo. Formando círculo alrededor del pilar central, hay siete sitiales góticos de alto respaldo, todavía en buen estado, y tras ellos, siete imágenes colosales de escayola pintada de negro, casi enteramente destrozadas. En un rincón de la cámara hay una escala de hierro adosada en el muro que sube hasta el techo, donde se ve una trampa cerrada que da acceso al chapitel desprovisto de ventanas.”

La caja de metal amarillento está cubierta de extraños bajorrelieves que representan unas criaturas monstruosas que parecen no tener relación alguna con nuestro planeta.

Una tirada de descubrir revelará un montón de polvo que hay en un rincón, al pie de la escala de hierro. Una vez se le quite la inmensa capa de polvo y telarañas que lo cubren aparecerá un esqueleto humano, con las ropas deshechas; a juzgar por algunos botones y trozos de tela, se trataba de un traje gris de caballero. También hay otros indicios como zapatos, broches de metal, gemelos de camisa, un alfiler de corbata, una insignia de periodista con el nombre desgastado Providence
Telegram, y una cartera de piel muy estropeada.

En la cartera se puede encontrar varios billetes antiguos, un pequeño calendario de anuncio correspondiente al año 1893, algunas tarjetas a nombre de Edwin M. Lillibridge, y una cuartilla llena de anotaciones, papel #6.

Un mejor estudio de los huesos con una tirada de conocimientos revela que algunos están esparcidos en desorden, otros parecen como desintegrados en sus extremos, y otros han adquirido el extraño matiz amarillento de hueso calcinado o quemado. Algunos jirones de ropa están chamuscados también. El cráneo se encuentra en un estado verdaderamente singular: manchado del mismo color amarillento y con una abertura de bordes carbonizados en su parte superior, como si un ácido poderoso hubiera corroído el espesor del hueso.

El chapitel es un negro y fétido recinto vacío por completo a excepción de una masa informe de detritus cerca de la abertura.

El Trapezoedro Resplandeciente

La piedra del interior de la caja es un cuerpo de cristalización desconocida o tal vez un raro mineral, tallado y pulido artificialmente, como se puede deducir con una tirada de geología.

“El objeto ovoide de su interior parece ser un poliedro casi negro surcado de estrías rojas que presentan numerosas caras, todas ellas irregulares. No toca el fondo de la caja, sino que está sostenido por una especie de aro metálico fijo mediante siete soportes horizontales a los ángulos interiores del estuche, cerca de su abertura.”

Todo el que contemple la piedra deberá superar una tirada de Podx3 o quedará hechizado por la piedra teniendo una visión: papel #7. En el caso de que sean varios los afectados el que falle por más será el hechizado.

Si algún jugador, por temor, cierra la caja, sin saberlo habrá invocado a un avatar de Nyarlathotep, que inmediatamente aparecerá en el chapitel. Como ocurriera cuando Blake visitó la iglesia. Inmediatamente los jugadores escucharán un movimiento blando como de algo que se agita en la eterna negrura del chapitel, al que da acceso la trampa del techo.

MORADOR DE LAS TINIEBLAS

FUE 28    CON22    TAM24    INT20

DES23    POD22    Mov 10/20    HP23

Armas: Engulle y quema 100%, daño 2d6 por turno, no se puede escapar

Devora el cerebro de la víctima automáticamente, daño 1D6 por turno cada turno que engulle.

Armadura: Ninguna, pero sólo puede dañarlo la luz o la magia. La luz de una linterna o vela le hacen 1D6 daños por turno, la de la luna llena 2D6 daños por turno, la de una calle 3D6 daños por turno, y la luz del día 10D6 daños por turno.

Cordura: 1D6/1D20.

Si los jugadores invocan involuntariamente al Morador de las Tinieblas y consiguen huir, el que mirará la piedra, quedará atado mentalmente al Morador.

Por las noches empezará a tener pesadillas y a levantarse soñando, para ir a la torre de la iglesia y ser devorado por el Morador.

Si a los cinco días del suceso los jugadores no han conseguido expulsar al Morador de la torre, habrá una tormenta eléctrica por la noche que dejará la ciudad sin luz, momento que aprovechará el Morador para ir a por su víctima.

El criptograma

El criptograma está escrito en aklo. Si los jugadores conocen este detalle, su solución será más sencilla, siempre y cuando alguno de ellos sepa el idioma. Si ninguno lo conoce es sencillamente imposible.

Si algún jugador sabe aklo pero ignora que el idioma usado en el criptograma es éste, deducirlo le llevará 1d6 semanas.

Si algún jugador tiene todos los requisitos y conocimientos para descifrar el criptograma deberá tirar por cada día su INT en porcentaje, x1 el primer día, x2 el segundo, etc..

El texto alude a cierto Morador de las Tinieblas, que despierta cuando alguien contempla fijamente el Trapezoedro Resplandeciente, y aventura una serie de hipótesis descabelladas sobre los negros abismos del caos de donde procede aquél. Cuando se refiere a este ser, presupone que es omnisciente y que exige sacrificios monstruosos. Habla del Trapezoedro Resplandeciente como de ventana abierta al tiempo y al espacio, y esboza su historia en líneas generales desde los días en que fue tallado en el enigmático Yuggoth, muchísimo antes de que los Primordiales lo trajeran a la tierra. Al parecer, fue colocado en aquella extraña caja por los seres crinoideos de la Antártida, quienes lo custodiaron celosamente; fue salvado de las ruinas de este imperio por los hombres serpiente de Valusia, y millones de años más tarde, fue descubierto por los primeros seres humanos. A partir de entonces atravesó tierras exóticas y extraños mares, y se hundió con la Atlántida, antes de que un pescador de Minos lo atrapara en su red y lo vendiera a los cobrizos mercaderes del tenebroso país de Khem. El faraón Nefrén-Ka edificó un templo con una cripta sin ventanas donde alojar la piedra, y cometió tales horrores que su nombre ha sido borrado de todas las crónicas y monumentos. Luego la joya descansó entre las ruinas de aquel templo maligno, que fue destruido por los sacerdotes y el nuevo faraón. Más tarde, la azada del excavador lo devolvió al mundo para maldición del género humano.

CABOS SUELTOS

Durante la aventura se dan algunas pistas que sin ser algo claro podrían llevar a los jugadores a una vía de investigación como sigue:

La foto de Laningan

Laningan fue un fotógrafo que trabajó en el Providence Telegram hasta 1894, cuando desapareció durante una expedición en Canadá a la edad de 60 años. En 1851, cuando apenas tenía 17 realizó uno de sus primeros trabajos para el periódico, fotografiando todos los edificios importantes de Providence, aunque finalmente esas fotos no se usaron.

La que hizo de la iglesia muestra la fachada delantera y a un hombre saliendo de la iglesia. La foto no se aprecia muy bien, pero el hombre parece bajo y de piel aceitunada, como si fuera árabe, aunque no se le distingue el rostro. En las ventanas de la torre se intuye una sombra que no se puede identificar lo que es, debido a la oscuridad del interior.

Para acceder a esta información los jugadores tendrán que conseguir una tirada de discusión
en el periódico para que se les proporcione la dirección en Providence del hijo de Laningan, que por cierto también trabaja en el periódico, pero se encuentra de vacaciones. Y otra tirada de charlatanería
con el propio hijo de Laningan para que les permita acceder a los archivos de fotos de su padre.

La policía

Si los personajes consiguen una tirada de derecho
y otra de discusión se les permitirá el acceso al informe del caso de Blake.

Según éste, unos estudiantes avisaron a la comisaría en la tarde del día 19 de agosto, al alarmarse de que algo le pudiera haber ocurrido al señor Robert Blake. Cuando los agentes entraron se encontraron el cuerpo de Blake sentado muy tieso ante la mesa de su escritorio, junto a la ventana. Sus ojos estaban vidriosos y desorbitados y tenía una expresión de loco terror en el semblante.

El médico forense, Dr. Dexter, exploró el cadáver y, a pesar de estar intacta la ventana, declaró que había muerto a consecuencia de una descarga eléctrica o por el choque nervioso provocado por dicha descarga. La horrible expresión del cadáver la explicó como debida al profundo shock que experimentó una persona tan imaginativa y desequilibrada como era la víctima. La mano derecha de la víctima aún empuñaba rígidamente la pluma cuya punta se había debido romper en una dltima contracción espasmódica.

El relato de Orrin B. Eddy

En 1857, el escritor Orrin B. Eddy publica un cuento corto de terror de muy poca tirada, titulado “Sabiduría de las Estrellas”. Al poco de la publicación Orrin murió en extrañas circunstancias, no esclarecidas.

Encontrar el libro de Orrin no será tarea fácil ya que se debe buscar en alguna tienda de libros antiguos obteniendo dos tiradas una de suerte y otra de buscar libros.

El cuento de Orrin hace referencia clara a la secta de la “Sabiduría de las Estrellas”, y cuenta como Invocan mirando al cristal a un ser monstruoso que se lleva las almas de sus víctimas sacrificadas en un templo egipcio. También cuenta que tienen un lenguaje secreto particular.

Roderick Usher

Roderick Usher era un erudito, amigo de Blake que vivía en Providence. Murió hace un año cuando su casa se incendió. Blake estaba en Providence cuando ocurrió la tragedia. El cadáver de Usher quedó tan carbonizado que estaba irreconocible.

Es posible que algún jugador con una tirada de idea a la mitad, se acuerde de que era amigo de Blake. El dato de su muerte lo desconocerán pero podrán enterarse de él en el registro civil.

Realmente Usher murió al invocar un vampiro estelar y no controlarlo. Blake estaba presente cuando su amigo fue asesinado por aquella criatura invisible, y, horrorizado, decidió que lo mejor era prender fuego a la casa y al cadáver de su amigo.*

*ver el relato “El vampiro estelar” de Robert Bloch.

EL DR. AMBROSE DEXTER

El Dr. Dexter, fue el que hizo la autopsia del cadáver de Blake. Al ver algunos de los documentos, y siendo él una persona catalogada de supersticiosa y rara, se interesó por tan extraña muerte. Escondió el diario de Blake pensando en ir más adelante a por él, y se llevó la transcripción del criptograma que Blake guardaba en su apartamento. Además escribió a los jugadores para que acudieran a Providence con la esperanza de sacar alguna información de ellos.

Pero antes de que éstos llegaran, la investigación de Dexter le llevó a la iglesia, y allí contempló el Trapezoedro Resplandeciente por demasiado tiempo, el suficiente para que su alma se perdiera para siempre en los negros abismos del olvido y su cuerpo fuera ocupado por una nueva entidad, el propio Nyarlathotep.

Bajo esta posesión, el oscuro mensajero sabe que mientras haya luz mantendrá la apariencia de Dexter, mas si la oscuridad le rodea aparecerá su verdadero ser. Si algún jugador le viera en este estado debe tirar COR 1D10/1D100. Lo que no puede evitar Nyarlathotep, es que la piel de Dexter haya adquirido un aspecto cobrizo, parecido al de la piel de los egipcios. Dexter lo excusa diciendo que trabaja en algunos proyectos de física del gobierno y que está demasiado tiempo expuesto a la radiación.

Nyarlathotep es extremadamente despiadado e intentará hacer sufrir a los jugadores y volverles locos antes de matarlos, cosa que podría hacer fácilmente.

Por supuesto, una vez en el cuerpo de Dexter, Nyarlathotep bajó a la sacristía y se llevó los libros que allí había al domicilio de Dexter en Benefit Street.

Si los jugadores se apoderaran de la caja sin cerrarla, y sin intención de hacerlo, Dexter intentaría recuperarla, en principio por las buenas, intentando convencer a los jugadores de que lo mejor es tirarla al mar. Así, realmente lo que ocurriría es que al llegar al fondo en la más completa oscuridad, la puerta para Nyarlathotep estaría siempre abierta a la tierra.

 Papel#1

     Estimados señores

        Les comunico muy a mi pesar, que el señor Robert Blake, miembro de su Club literario ha fallecido en Providence el pasado 18 de agosto mientras estaba en su apartamento en el 10 de College Hill.

        Ya que sé de buena fuente que la policía no ha podido contactar con ningún familiar del señor Blake y sabiendo yo que pertenecía a su Club, no he dudado en escribirles por si ustedes quieren personarse y hacerse cargo del cuerpo de su amigo, o bien tomen las medidas que ustedes crean necesarias.

        Esperando haberles sido de utilidad y dándoles una vez más el pésame por la pérdida de su amigo me despido de ustedes

                        un amigo.

Papel#2

La luz todavía no ha vuelto. Deben de haber pasado cinco minutos.

Todo depende de los relámpagos. ¡Ojalá Yaddith haga que continúen!

A pesar de ellos, noto el influjo maligno. La lluvia y los truenos son ensordecedores.

Ya se está apoderando de mi mente.

Trastornos de la memoria. Recuerdo cosas que no he visto nunca: otros mundos, otras galaxias. Oscuridad.

Los relámpagos me parecen tinieblas y las tinieblas, luz.

A pesar de la oscuridad total, veo la colina y la iglesia, pero no puede ser verdad. Debe ser una impresión de la retina, por el deslumbramiento de los relámpagos.

¡Quiera Dios que los italianos salgan con sus cirios, si paran los relámpagos!

¿De qué tengo miedo?

¿No es acaso una encarnación de N, que en el antiguo y misterioso Khem tomó incluso forma de hombre?

Recuerdo Yuggoth, y Shaggai, aún más lejos, y un vacío de planetas negros al final.

Largo vuelo a través del vacío. Imposible cruzar el universo de luz.

Re-creado por los pensamientos apresados en

T. Resplandeciente.

Enviado a través de horribles abismos de luz.

Soy Blake: Robert Harrinson Blake. Calle East Knapp, 620; Milwaukee, Wisconsin. Soy de este planeta.

¡Azatoth, ten piedad!

Ya no relampaguea

horrible

puedo verlo todo con un sentido que no es la vista

la luz es tinieblas y las tinieblas luz

esas gentes de la colina

vigilancia cirios y amuletos

sus sacerdotes

Pierdo el sentido de la distancia

lo lejano está cerca y lo cercano lejos

no hay luz

no cristal

veo la aguja

la torre

la ventana

ruidos

Roderick Usher

estoy loco o me estoy volviendo

ya se agita y aletea en la torre

somos uno

quiero salir

debo salir y unificar mis fuerzas

sabe dónde estoy

Soy Robert Blake, pero veo la torre en la oscuridad.

Hay un olor horrible

sentidos transfigurados

saltan las tablas de la torre y abre paso

Iä ngai ygg

Lo veo

viene hacia acá

viento infernal

sombra titánica

negras alas

Yog-Sothoth, sálvame tú,

ojo ardiente de tres lóbulos

Papel#3

 5 de julio de 1935

    En el pintoresco barrio de Federal Hill se ha extendido una nueva ola de temor con motivo de haber penetrado un desconocido en la vieja iglesia de la zona, que desde hace bastantes años esta cerrada y abandonada. Los italianos afirman que en la aguja sin ventanas se oyen ruidos extraños, golpes y movimientos sordos, y han acudido a sus sacerdotes para que ahuyenten a ese ser monstruoso que convierte sus sueños en pesadillas insoportables. Asimismo, hablan de una puerta, tras la cual hay algo que acecha constantemente en espera de que la oscuridad se haga lo bastante densa para permitirle salir al exterior.

    Es increíble la tenaz persistencia supersticiosa que pesa sobre este barrio, sin duda debido al carácter de sus habitantes, en su mayoría italianos.

Papel#4

17 de julio 1935

    La noche del 15 de este mes, a causa de la tormenta, hubo un corte de luz en la ciudad de aproximadamente una hora. En el tiempo que duró el apagón los vecinos de la vieja iglesia de Federal Hill casi enloquecieron de terror. Juraban que la bestia de la aguja se había aprovechado de la ausencia de luz en las calles y había bajado a la nave de la iglesia, donde se habían oído unos torpes aleteos, como de un cuerpo inmenso y viscoso, según palabras de algunos horrorizados italianos. Poco antes de volver la luz, había ascendido de nuevo a la torre, donde se oyeron ruidos de cristales rotos. Podía moverse hasta donde alcanzaban las tinieblas, pero la luz la obligaba invariablemente a retirarse.

    Durante la hora que duro el apagón las multitudes se apiñaron alrededor de la iglesia a orar bajo la lluvia, con cirios y l<mparas encendidas que protegían con paraguas y papeles formando una barrera de luz que protegiera a la ciudad de la pesadilla que acechaba en las tinieblas.

    Por suerte esta nación tiene la protección del colectivo italiano que nos libra de los malos espíritus con sus velitas, y oraciones. De cualquier manera si van por Federal Hill no olviden llevar su propia caja de cerillas por si los monstruos.

Papel#5

 20 de agosto de 1935

    Terrible tormenta la que se desató en la noche del día 18 sobre la ciudad. A causa de esta se produjo un apagón en la ciudad de más de una hora, como ya ocurriera el mes pasado.

    El fenómeno meteorológico se manifestó con mayor intensidad en el barrio universitario, donde el último relámpago y la explosión ensordecedora que le siguió fueron tremendos. Además notaron una tufarada de insoportable fetidez. El estallido del trueno despertó al vecindario, lo que dio lugar a que más tarde se expresaran las opiniones más diversas. Las pocas personas que estaban despiertas a esas horas vieron una llamarada irregular en la cumbre de College Hill y notaron la inexplicable manga de viento que casi dejo los árboles despojados de hojas y marchitas las plantas de los jardines. Estas personas opinaban que aquel último rayo imprevisto había caído en algún lugar del barrio, aunque no pudieron hallar después sus efectos. A un joven del colegio mayor Tau Omega le pareció ver en el aire un masa de humo grotesca y espantosa, justamente cuando estalló el fogonazo; pero su observación no ha sido comprobada. Los escasos testigos coinciden, no obstante, en que la violenta ráfaga de viento procedía del Oeste. Por otra parte, todos notaron el insoportable hedor que se extendió justo antes del trueno rezagado. Igualmente estaban de acuerdo sobre cierto olor a quemado que se percibía después en el aire.

Papel#6

    Prof. Bowen, 1844. Registro iglesia

    Dr. Drowe. Sermón 29 dic. 1845

    97 fieles en 1845

    1846: 3 d. mención TR

    1848: 7 d. )sacrificios?

    Padre O’Malley, confesión Feeney

    Relato de Orrin B. Eddy, 1857: Invocan mirando al cristal y tienen un lenguaje secreto particular.

    Reun. de 200 o más en 1863, sin contar a los que han marchado al frente.

    Muchachos irlandeses atacan iglesia. Patrick Regan

    1876: 6 d. Mayor Doyle

    1877 Febrero. cierre iglesia

    1877 Mayo. Amenazas a Dr. y demás miembros

    1877: 181 personas huyen de la ciudad . Nombres no

    1880: Cuentos fantasmas.

    Indagar si es verdad que ningdn ser humano ha penetrado en la iglesia desde
1877

    Pedir Lanigan fotografía de iglesia tomada en 1851

Papel#7

     Sientes como no puedes apartar los ojos de la piedra, y al contemplar sus caras resplandecientes, casi parece que es translúcida, y que en su interior toman cuerpo unos mundos prodigiosos. En tu mente flotan imágenes de paisajes exóticos y grandes torres de piedra, y titánicas montañas sin vestigio de vida alguna, y espacios aún más remotos, donde sólo una agitación entre tinieblas indistintas delata la presencia de una conciencia y una voluntad.

    Ves cortejos de evanescentes figuras encapuchadas, cuyas siluetas no son humanas y contemplas inmensos desiertos en los que se alinean unas filas interminables de monolitos que parecen llegar hasta el cielo.

    Luego, de pronto, sientes un acceso de terror y pánico que te ahoga al ser consciente de una presencia extraña y sin forma que te vigila intensamente. Te sientes acechado por algo que no fluye de la piedra, pero que te ha mirado a través de ella; algo que te seguiría y te espiaría incesantemente, pese a carecer de un sentido físico de la vista.

    En ese momento notas que muy cerca de ti acaba de desprenderse una ligera tufarada de fétido olor, que no logras determinar de dónde procede.

Perdida de Cordura: 1d4/1d10.


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Publicado el 23 febrero, 2015 en La llamada de Cuthulu y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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