LOS HIJOS DE SAMAEL


Escrito Por: Francisco Calvete

 

Módulo para La Llamada de Cthulhu; de 2 a5 personajes

Los PJ van a tener su tan ansiada oportunidad de reventar la guarida de unos sectarios dedicados al típico sacrificio-humano-con-invocación-de-perversa-entidad-tenebrosa.

La fecha: Abril de 1933.

Prólogo (para el Guardián)

El malvado y longevo brujo Rolfe von Steinbach no conoce el descanso en sus innobles complots.

Por lo pronto, se ha convertido en el cofundador y organizador de una logia “light” de Boston: la Hermandad Gnóstica Ecumenal (HGE). Al mismo tiempo es el mentor y maestro de un grupo de fanáticos satanistas: la Asociación de los Hijos de Samael (AHS).

De los primeros obtiene dinero y útiles contactos, de los segundos (a quienes ve como esbirros personales y brazo armado del “círculo interior” de la HGE), músculos y colaboración en sus experimentos.

Von Steinbach precisa un hijo varón, puro, no bautizado, de cierta edad, para su próximo ritual de rejuvenecimiento, que tendrá lugar dentro de 10 años. Convenció a los socios de la AHS de que cierta inmigrante polaca tenía una marca especial que la señalaba como la futura Gran Sacerdotisa y Esposa de Samael e hizo que la raptaran. La joven se llama Alice Mankjewic. Tras drogarla e hipnotizarla, Steinbach hizo que Alice contactase con su familia para hacerles creer que se había marchado por propia voluntad y así evitar el peligro de una investigación policial. Posteriormente, en el transcurso de una ceremonia llena de simbolismos y demás parafernalia, la dejó embarazada.

Alice quedó recluida en un apartamento bajo la custodia del segundo de la AHS, un irlandés alcohólico y brutal llamado Rory McKimball, a quien su “cargo” de Vicevicario de Samael se le ha subido a la cabeza.

Todo marchaba tan ricamente cuando ocurrió la catástrofe: la católica madre de Rory comentó al párroco sus inquietudes acerca del “niño”, metido en sectas y supersticiones. El párroco acudió a echar un rapapolvo a Rory y éste, lleno de celo, le dio una paliza de impresión.

Pero el párroco tiene un primo, Patrick O’Callahan, con contactos en el hampa y una visión de la vida muy distinta de la mansa resignación cristiana del sacerdote. Quiere saber quién lo ha hecho, por qué, y luego partirle el alma. Es aquí donde intervienen los PJ, ya que Patrick ha conseguido que su primo (que se ha negado a revelarle nada más) le mencione algo sobre una secta blasfema. Supersticioso, prefiere que sean expertos los que se hagan cargo, al menos de momento.

Esto se ha complicado con un imprevisto: hace poco, Alice ha dado a luz… una niña. Steinbach no se ha sentido complacido, pero los planes que tenía para la recién nacida (todos repulsivos) se han visto truncados por la estupidez de Rory, quien, borracho, dejó que Alice intentase escapar. Alice no tuvo suerte, pero aprovechó un momento de lucidez para bautizar a su hija. Rory, en venganza, las apaleó a ambas, matando al bebé y sumiendo a la madre en un profundo estado de shock del que no se ha recuperado.

Esto aun complació menos a Steinbach. Es más, le ha sentado tan mal que ha decidido librarse del inútil de Rory y los demás incompetentes de la AHS, eliminando de paso a Alice. Para ello piensa organizar una ceremonia en la que Alice, por infiel y traidora a Samael, será sacrificada. Rory la oficiará en la “casual” ausencia de Steinbach.

Curiosamente, Steinbach no ha enseñado a Rory todos los rituales, signos, letanías y condiciones necesarias para evitar cierto pequeño inconveniente en la invocación.

Un inconveniente mortal.

Prólogo (para los PJ)

Conviene que el Guardián escoja para el primer contacto a un PJ con experiencia en los bajos fondos, pero con el suficiente prestigio como experto en asuntos raros como para que Patrick lo conozca.

La escena tiene lugar en el local de O’Callahan, el Majestic. El PJ puede estar ahí “relajándose” un poco y disfrutando de la música, las bailarinas y el “café de Escocia” de su taza. Patrick O’Callahan, el dueño, se acerca muy sonriente y le pregunta si todo está a su gusto. Incluso indica a los camareros que no le cobren y se sienta a su lado para darle un poco de conversación. Es evidente que quiere pedirle algo. Minutos más tarde están en su despacho y Patrick cuenta la siguiente historia:

-A su primo, el Padre Peter O’Callahan, lo apaleó hace una semana un mal nacido. No era nadie de sus “conocidos” (referencia al resto del hampa), y su primo dijo que le prohibía vengarse. Lo único que sacó en claro es que el responsable tenía que ver con una secta de adoradores del diablo o algo así. Eso está fuera de su mundo y quizá el PJ sería tan amable de hacerle el favor de investigarlo, o, por lo menos, intentar convencer a su primo de que se deje de historias y le permita arreglar las cuentas a ese hijo de mala madre.

Si el PJ se toma la molestia, le “deberá una”…

Entre la información que puede dar está que su primo es párroco de St. Andrews, que está ingresado en el Hospital General, cama 412. Les pide que si averiguan algo de interés, se lo transmitan.

También comenta que eso de las sectas y las logias nunca le ha gustado (“es típico de los italianos”), y que ya tiene bastante con los chalados de la Hermandad Náutica Catecumenal o como se llame, con esas charlas y reuniones sobre ocultismo en su local. Quizás uno de ellos, un tal van Haalen, pueda ayudar a los PJ.

A los PJ les interesa aceptar. En estos tiempos de plena Gran Depresión, que alguien como O’Callahan te deba un favor es mejor que el dinero contante y sonante. No son momentos de andarse con escrúpulos.

La Caza comienza

Los PJ pueden acudir a la Biblioteca Pública, a la Universidad de Harvard o a cualquier otra institución en busca de información acerca de las sectas norteamericanas, visitar al Padre O’Callahan, o asistir a una reunión de la Hermandad Gnóstica Ecumenal.

Las bibliotecas

Los PJ descubren que, efectivamente, hay en la zona de la Nueva Inglaterra y sus inmediaciones abundantes testimonios acerca de sectas anticristianas, cuya presencia ya se documentó en los procesos de Salem, a finales del siglo XVII. Desgraciadamente, es muy difícil encontrar testimonios fiables acerca de esos grupúsculos secretos. Gran parte de la documentación menciona la moda -el pasado siglo- de la francmasonería y el paladismo (maniqueos que aseguran que Satán es el verdadero “Príncipe de la Luz”, y que el Dios de los cristianos ha subvertido la verdad; se consideran “elegidos” e “iluminados”, y su culto es una mezcla de prácticas satánicas, orgías y mitos inconsistentes). También hay referencias al satanismo (que adora a Satán con la plena y deliberada aceptación de su naturaleza caída y perversa, gozándose en la maldad y aspirando a destruir las obras de Dios).

Esta investigación lleva un mínimo de dos días y requiere tiradas de Buscar Libros, Historia y Ocultismo, pero no conduce a ninguna parte: la HGE y la AHS son demasiado recientes (el Guardián puede, no obstante, aprovechar para incluir pistas, libros y documentos que enriquezcan la aventura y satisfagan el ego de los PJ).

Visita al Padre O’Callahan

El sacerdote ha recibido una monumental paliza, que incluye varias costillas rotas y moretones por todo el torso y cabeza. Suele estar acompañado del anciano Padre Connolly, que le ayuda a leer el breviario y atiende a otros pacientes del hospital. Junto a su mesa hay un ramo de flores frescas.

El Padre O’Callahan apenas puede hablar, pero deja muy claro que no piensa decir nada (secreto de confesión, explica Connolly). Enseguida se da cuenta de que les envía su primo Patrick. Sin embargo, si los PJ mencionan su interés en las sectas y expresan su preocupación de que puedan hacer daño, O’Callahan escribirá en una cuartilla que “si son cristianos, o simple gente de bien, me harán un gran favor enterándose de si hay alguna secta cerca de mi parroquia y me cuentan todo lo que descubran”. Si aceptan, les dirá que tiene algunas notas en su cuarto de trabajo, en la Vicaría de St. Andrews, y escribirá una nota para el Padre Shannon, su sustituto.

Mientras los PJ están de visita, llega una mujer mayor con un patético ramo de margaritas. Es evidente que los PJ la asustan porque deja el ramo y se marcha apresuradamente. El Padre O’Callahan hace gesto de retenerla, pero la anciana ya se ha ido. Esta anciana es Anne McKimball, la madre de Rory. Viene todos los días al hospital para traer flores al párroco, sabedora de que su hijo fue el responsable. Las enfermeras de recepción saben su apellido. El padre Connolly lo ignora, y el Padre O’Callahan, discreto, se refiere a ella como “una buena feligresa” pero evita decir su nombre. Si algún PJ decide seguirla lo tiene sencillo: Mrs. McKimball va directamente a su casa a pie.

Van Haalen

El dueño del Majestic se encarga de que los PJ que lo deseen se encuentren presentes en la primera reunión que haya de la HGE. La sesión parece consistir en una serie de charlas y conferencias más o menos tediosas sobre teosofía, naturismo y “búsqueda del yo”, seguidas de una fiesta con música donde la gente aprovecha para socializar. El ambiente es bastante frívolo y da la impresión de que las conferencias son sólo una excusa. O’Callahan lleva a los PJ hasta uno de los conferenciantes y lo presenta como el Profesor, Sabio y Teofoso Van Haalen (“Teósofo” dice el hombrecillo, irritado).

Rutger van Haalen lleva una barba sin bigote, a lo bóer, y parece más una rata de biblioteca que un patriarca. Ostenta un medallón y varios anillos con símbolos ocultistas, pero no impresiona a nadie. Si los PJ mencionan algo sobre sectas reaccionará con insospechada energía y se esforzará en dejar claro que la HGE es “una asociación puramente altruista sin otro fin que el de armonizar las consciencias y promover la comunicación entre todos los seres humanos”. Se nota su acento extranjero cuando habla y también que el tema debe molestarle bastante.

Si los PJ le aseguran que sus preguntas no tienen nada que ver con la HGE, van Haalen se tranquiliza y se presta a responder a sus consultas. Conoce toda la información que puede encontrarse en las bibliotecas y la transmite con gusto, junto con muchos términos técnicos. Reconoce haber oído hablar de algunas sectas raras de Boston, aunque piensa que si los PJ quieren estudiar sectas contemporáneas les aprovechará más viajar a Nueva York o a Nueva Orleans. Allí encontrarán cosas como la Santería, el Vudú, los adoradores del Diablo… Por su parte, prefiere no inmiscuirse en los asuntos de esas gentes, que suelen ser “demasiado susceptibles…”

Si los PJ insisten y le prometen mantener sus revelaciones en secreto, puede tocar algunos hilos aquí y allá y enterarse. Pero deben prometerle la más absoluta discreción. No es la primera vez que se encuentra con fanáticos y piensa que son una lacra aberrante. Pedirá a los PJ que les diga cómo contactar con ellos y qué es exactamente lo que buscan. Si quieren verle deberán venir a las reuniones de la HGE.

Por cierto, ¿no les apetecería apuntarse? La cuota de entrada es muy accesible…

Rutger van Haalen es en realidad Rolfe von Steinbach, por supuesto, y toda esta farsa le está divirtiendo sobremanera. El Guardián debe esforzarse en presentarlo como una especie de erudito medio chalado y completamente inofensivo. Es más, su intención es conseguir que los PJ confíen en él y emplearlos para asegurarse de que Rory y los otros de la AHS no escapan de su trampa. Ya se encargará luego de los PJ.

Porque, ¿qué es la vida sin un enemigo al que humillar?

Si los PJ confían en van Haalen y tardan más de tres días en localizar a McKimball, pásese al “Final B”: ¿Qué salió mal?.

La Caza continúa

El Padre Shannon

Para concretar sus datos, los PJ deberían acudir a la Parroquia de St. Andrews. Les recibe el Padre Shannon, un sacerdote joven que sustituye a O’Callahan. Sabe lo de la paliza del párroco, pero ignora quién lo hizo o por qué, aunque ha oído decir que el Ku-Klux-Klan odia tanto a los católicos como a la gente de color. No sabe nada de sectas y se muestra muy preocupado de que pueda haber algo así en la parroquia. Informará al obispo al respecto.

Shannon sabe que una feligresa anciana sube todos los días con flores al hospital, pero no cómo se llama (es nuevo aquí). Le parece normal, pues muchos otros feligreses han ido a visitar a su párroco y es corriente que pregunten todos los días por él. El Padre O’Callahan es muy querido.

No permitirá a los PJ que investiguen en la vicaría ni en las habitaciones del padre O’Callahan sin un permiso de éste.

En el cuarto de trabajo de O’Callahan encuentran escapularios y catecismos, el borrador de una carta sobre la mesa, con las letras AHS subrayadas varias veces, y varias notas y referencias bibliográficas que pueden simplificar la investigación de los PJ en las Bibliotecas. El contenido de la carta es una preocupada notificación de O’Callahan a su obispo acerca de los rumores sobre sectas satánicas en su parroquia e incluye una petición para que le envíe alguien del Santo Oficio. No hay nada más.

El sacristán, Sean O´Grady

Los PJ pueden acudir al sacristán, Sean O’Grady (esto puede sugerirlo el mismo Padre Shannon), quien será una fuente de información mucho más locuaz siempre que sean generosos.

O’Grady sabe que es Anne McKimball quien sube al Hospital. Les dirá que es una costurera viuda que vive sola. El último hijo que vivía con ella, Rory, se marchó de casa hace un año. O’Grady no desdeñará la ocasión de insultar a Rory, quien le rompió dos dientes en la fiesta de San Patricio. Lo describe como “un rufián y un mal cristiano”. O’Grady ignora que fue él quien apaleó al párroco, pero si se lo sugieren se mostrará bastante inclinado a acusarle. En cuanto a sectas, no tiene ni idea y sólo pensarlo le aterra; pero Rory sería capaz de mezclarse con cualquier indeseable: “ya estuvo metido en líos con los bolcheviques cuando lo despidieron de la fábrica”.

Anne McKimball

Si a los PJ no se les ha ocurrido hablar con O’Grady, justo cuando salen de la Iglesia se topan con Anne McKimball, que sube a rezar y se ha parado a saludar al sacristán mientras éste barría las escaleras. Al ver a los PJ se asusta visiblemente y vuelve a su casa.

Si los PJ intentan detenerla para someterle a un interrogatorio, la reacción de los transeúntes (policías inclusive) será muy negativa: todos aprecian a la señora McKimball. Si aun así consiguen acceder a ella (que evitará por todos los medios que se le acerquen) no le sacarán ni una sola palabra. Una madre es una madre.

Y no pensarán aplicarle el tercer grado a una pobre anciana reumática.

Eso merecería, por lo menos, por lo menos, una pérdida automática e impepinable de 3D10 de COR, y una muy merecida venganza por parte del I.R.A.

Los PJ pueden entrevistar a los vecinos, venciendo su reticencia y desconfianza con las habituales tiradas de Elocuencia, Crédito y Charlatanería, apoyadas por mucho rol y uso de sobornos y regalos. La gente conoce a Mrs. McKimball y a su pendenciero hijo, Rory, tanto como O’Grady.

Un personaje clave es el viejo Paddy Malone, el mendigo oficial de St. Andrews. Paddy les dice que el día que maltrataron al párroco, éste le había preguntado si sabía dónde encontrar a Rory McKimball. Seguro que fueron él y sus amigotes. Es un mal bicho.

Paddy sabe que Rory vive en un edificio de apartamentos cerca del Puerto Viejo. Por una limosna y unos tragos se lo mostrará a los PJ, pero les recomienda no acercarse a Rory: es fuerte como un toro y tiene peor genio que un perro rabioso. (El mendigo no es el único que sabe dónde vive Rory.)

Rory, retrato de un asesino

La prudencia más elemental sugiere que, antes de caer sobre Rory, intenten descubrir algo sobre él y sus actividades. Los PJ, mediando las correspondientes tiradas en las habilidades de relación, pueden obtener datos de tres fuentes valiosas: la policía, los bajos fondos o el vecindario.

1. La Policía.

Rory McKimball está fichado. Ha sufrido encarcelamiento y multas por Ebriedad, Haraganería, Escándalo en la Vía Pública, Asalto y Resistencia a la Autoridad. También aparece consignada su participación en huelgas y motines de carácter procomunista. En todas las ocasiones su madre pagó la fianza. La policía no cree que pertenezca a ninguna de las bandas importantes. Tienen su foto y descripción.

2. Los Bajos Fondos

Rory McKimball ha hecho trabajos para unos y para otros, pero no pertenece a ninguna familia y nadie querría tenerlo en nómina: está demasiado “sonado”. Es un tipo peligroso, de los que pierden la cabeza y enloquecen en cuanto ven sangre. Recordar que Patrick O´Callahan podría ayudarles en esta parte de la investigación.

3. El vecindario (si los PJ han localizado el edificio donde vive)

Si los PJ han localizado el edifio donde vive Rory, observarán que la gente es muy pobre, en su mayoría inmigrantes que apenas hablan inglés, en perpetuo temor al Departamento de Inmigración y a las presiones de los gángsters. Los PJ tendrán que emplear todo su tacto, pero los resultados merecen la pena:

-McKimball se reúne con otros -de seis a diez personas- en su departamento (2º piso del 230 de Rowan Rd.). A veces bajan al sótano y pasan allí horas. Se llevan bultos y velas y dejan el suelo lleno de garabatos muy raros.

-McKimball vive con una mujer que nunca sale a la calle, pero a veces se la oye llorar y sollozar en algún idioma extranjero.

-(si se pasa una tirada de Suerte) Hace no mucho la mujer debió dar a luz, porque vino una partera (ilocalizable) y se escuchó el llanto de un bebé.

-(Si se obtiene la información anterior) Después de eso debieron tener una pelea ella y su marido -o lo que sea-, se escucharon golpes y, más tarde, McKimball se marchó y no regreso hasta muy de madrugada, más borracho que una cuba (fue a echar el cadáver de la niña al fondo del río). Después ya no se ha escuchado al bebé: a lo mejor lo han abandonado en un orfelinato.

-(Con otra tirada de Suerte) Un testigo declara haber visto como Rory molía a palos y patadas a un cura y luego se lo llevaba en su coche (abandonó al Padre O’Callahan en un callejón a varias manzanas de aquí). Será muy difícil convencerlo de que testifique porque tiene mucho miedo a Rory y a sus amigos.

Con todo esto, los PJ disponen de suficientes evidencias para sospechar que algo huele muy mal en todo esto. Dependiendo de sus planes y el tiempo empleado en reunir los datos anteriores, el Guardián puede optar por dos finales o una combinación de ambos.

Final A: La Ira de los Justos

Los PJ tienen varias opciones para enfrentarse a Rory y todo lo que han descubierto:

a) Contarle a Patrick O’Callahan quién atacó a su hermano. Este les dará las gracias y enviará a varios de “sus muchachos” a por Rory. En el enfrentamiento consiguiente Rory habrá de ser abatido a tiros. O’Callahan no emprenderá ninguna otra acción.

b) Contar a la Policía lo que saben. Esto apenas producirá resultados por falta de pruebas materiales.

c) Vigilar a Rory e intentar entrar en el apartamento y el sótano. Véase más abajo.

d) Intentar sorprender a Rory y apresarlo o neutralizarlo. Ver la nota al final.

e) Pillar a esos sucios sectarios con las manos en la masa, cuando se reúnen todos para alguno de sus ritos blasfemos (la opción más recomendable, por lo vistoso y entretenido de la misma).

El apartamento (pagado por von Steinbach) tiene 36 metros cuadrados y consta de vestíbulo, cocina-salón, dormitorio y cuarto de baño. No dispone de electricidad, gas, ni calefacción, pero sí de agua corriente. El cerrojo y la puerta no son nada del otro mundo.

Rory recibe aquí a sus correligionarios. Los fines de semana tienen reuniones que suelen acabar en el sótano (von Steinbach no acudirá a ninguna). Casi todas las tardes Rory sale a comprar comida y licor en algún tugurio clandestino, y a tomar el aire. En esas ocasiones el apartamento queda sin vigilancia (salvo que el Guardián decida dejar algún sectario de visita).

En un armario del comedor están guardadas las velas, las túnicas y la tiza que se emplean en las ceremonias. Contiene también una escopeta del .12, una daga antigua y las ropas de Rory, que duerme en el sofá-cama.

Alice permanece inmovilizada por correas encima de la cama del dormitorio. No está amordazada, pero, desde la paliza, Rory no se ha molestado en ayudarle a mudarse o limpiarse, y von Steinbach no ha venido, por lo que la higiene es repugnante. La joven ni siquiera está amordazada. Liberada de sus correas, adoptará una posición fetal y será incapaz de hacer nada. Una tirada de Descubrir o una búsqueda cuidadosa hallarán lo que parece el borrador de unas letanías debajo del cajón de la mesilla. Lo ha escrito alguien con manos torpes, como una especie de apuntes o recordatorio (es parte de la invocación que McKimball ha de dirigir). Ver a Alice y lo que ha debido de sufrir implica una tirada de COR 1/1D3. Las ventanas del dormitorio están bloqueadas por un armario con ropa y por tablones clavados a la pared.

El sótano del edificio tiene dos accesos: una trampilla en el cuarto de debajo de las escaleras (para el que hace falta una llave que tienen todos los vecinos) y la puerta exterior de la carbonera, que está bloqueada con un gran cerrojo oxidado (pero que podría forzarse sin muchas complicaciones). El sótano en si mismo no tiene rasgos distintivos: es un gran espacio sombrío salpicado de pilares de sustentación y tuberías, y lleno de suciedad y basura.

Los sectarios de la AHS se reúnen en un rincón, dejando siempre a uno con la escopeta vigilando la trampilla. En el suelo se adivina un pentagrama rodeado de símbolos y letras hebreas, semiborradas, además de abundantes manchas de cera y… ¿sangre?. Entre los carbones hay varios esqueletos de pequeños animales (sacrificios previos).

Para la invocación bajarán a Alice y la atarán a unas tuberías frente al pentagrama. Luego entonarán sus cánticos y letanías, la degollarán con la daga, le arrancarán el corazón y… oh, sorpresa.

Funcionará.

Pero no les va a gustar nada.

NOTA: Hagan lo que hagan, los PJ NO cogerán a Rory con vida. El Guardián debe esforzarse en que tenga una muerte tan espectacular como sea posible, preferentemente cayendo desde algún sitio alto y con multitud de efectos especiales. Exigencias del guión.

Final B: ¿Qué salió mal?

Este final exige que los PJ confíen en van Haalen y pierdan más de tres días en descubrir a McKimball.

Van Haalen se pone en contacto con ellos por la tarde del 4º ó 5º día y les dice que se ha enterado gracias a sus contactos de que hay una secta llamada Asociación de los Hijos de Samael, cuyos miembros presumen de que van a organizar “algo grande” esta misma noche. Su informador le ha dicho que se reúnen en un edificio de Rowan Road, el 230 ó el 213.

Los PJ tienen el tiempo justo para llegar, hacer unas sumarias averiguaciones y ver cómo la puerta de la carbonera del 230 vuela por los aires en un estallido de humo pestilente. Desde el interior del sótano trepan tambaleándose varias personas, babeantes, alucinadas y completamente idas, seguidas al poco tiempo por una masa goteante en plena disolución (Rory), que se desploma sobre la calle (COR 1D3/1D6).

Una visita al interior del sótano descubrirá más cadáveres corroídos y descompuestos, y las paredes cubiertas de una sustancia viscosa, burbujeante y hedionda que se evapora a ojos vistas (COR 1/1D3). Algo ha ido mal.

En la acera de enfrente, un coche pasa lentamente por delante del espectáculo, acelera, y se pierde en las callejuelas. No es posible reconocer al embozado conductor.

Von Steinbach está satisfecho.

Epílogo y Recompensas

Depende del final que ha tenido la aventura (que no debe requerir más de una semana de tiempo de juego). Si von Steinbach logra sus fines, ya les vale con la humillación y las pérdidas de COR.

Si los PJ han rescatado a Alice, recuperan 1D2 de COR (aunque tendrán que hacerse cargo de ella o entregarla a una institución hasta que recupere la consciencia). Si además han suprimido a Rory, otro 1D2 de COR para los participantes en la acción. Cuando ambos O’Callahan se enteren de todo esto, los PJ habrán ganado dos aliados (aunque el sacerdote deplore tanta violencia).

Von Steinbach, por supuesto, no sentirá por ellos ninguna simpatía.

Ah, cómo les odia.

Pero se vengará de esos entrometidos, oh, sí, y su venganza será terrible.

Ya verán.

Apéndices

La Hermandad Gnóstica Ecumenal

Fundada en Septiembre de 1932 por Rutger van Haalen y otros (ignorantes de los objetivos de éste), tiene como fin declarado el servir de medio de adaptación a los extranjeros ricos que acuden a los Estados Unidos. El tono pseudo-místico de las reuniones se ve como una moda o excusa de conversación (aunque van Haalen tiene otros planes para el futuro). Frecuentan la HGE numerosos aristócratas europeos y una representación poco nutrida de la alta y media sociedad bostonianas. El presidente oficial de esta logia barata es el Hermano Mayor sir Charles Berwick (una mera figura). Van Haalen es el secretario y coordinador de actividades. La cuota de entrada son 20 $ y la cuota anual 60 $, empleada para pagar el alquiler del Majestic (donde se celebran las reuniones bisemanales) y la financiación de las charlas y conferencias.

La Asociación de los Hijos de Samael

Fundada por Rudolf Mannlich (“Magister Iniquitatis”) en Mayo de 1932 con el objetivo de captar fanáticos crédulos para sus experimentos y actividades. Su ideología es afín al satanismo, con unos cuantos salpicones de maniqueísmo y mucho resentimiento social. Mannlich se ha preocupado de adoctrinar a los “fieles de Samael” en prácticas cada vez más repugnantes, con el fin de degenerarlos para que sean sus siervos incondicionales. Los sectarios, por su parte, están convencidos de ser los elegidos de la verdadera luz y el verdadero poder. Mannlich se disfraza con una larga melena y barba plateada y elimina casi completamente su acento extranjero para que no puedan identificarlo.

El Majestic

Este antiguo hotel fue adquirido por Patrick O’Callahan para convertirlo en un restaurante capaz de atender a 250 comensales. Sirve de tapadera para un cabaret y un centro de apuestas ilegales, y las habitaciones funcionan como burdel y escondite.

Dramatis Personae

Rory McKimball, Sectario y Psicópata, 31 años

FUE 16 DES 10 INT 10 Idea: 50%

CON 13 APA 8 POD 9 Suerte: 45%

TAM 17 COR 16 EDU 9 Conocimientos: 45%

Bonificador de Daño: +1D6

Puntos de Vida: 15

Puntos de magia: 9

Habilidades: Ciencias Ocultas: 15%; Conducir Automóvil: 55%; Descubrir: 40%; Discreción: 20%; Esquivar: 40%; Lanzar: 45%; Leer/Escribir Inglés: 60%; Mecánica: 40%; Mitos de Cthulhu: 10%; Ocultarse: 25%; Saltar: 35%; Trepar: 50%; Puñetazo: 70% (Daño: 1D3+1D6); Patada: 40% (Daño: 1D6+1D6); Presa: 60%; Navaja: 35% (Daño: 1D4+1D6); Estaca: 50% (Daño: 1D8+1D6); Pistola: 35%.

Hechizos: Signo de Conjuración; Invocar/Contactar Retoño Informe de Tsathoggua (Fórmula errónea).

Equipo: un viejo Ford-T, nudilleras (+1 al Daño en Puñetazo), navaja y revolver del .38 (Daño: 1D10).

Perfil psicológico: McKimball es un psicópata alcoholizado cada vez más desequilibrado. Está convencido de ser uno de los elegidos de Samael, y piensa que le librará de los remordimientos por el asesinato del bebé. Este ser embrutecido y salvaje sólo necesita una pequeña provocación para enloquecer e intentar destruir -con las manos desnudas si es posible- todo lo que se le oponga. Si los PJ no acaban con él, sus días están contados de todas formas: es cuestión de tiempo que alguien se vea forzado a darle caza y matarlo, como a un perro rabioso. Si es atacado no se rendirá ni consentirá la rendición de los demás sectarios.

5 sectarios de la AHS, sicarios crédulos de varias edades y profesiones.

FUE    CON    TAM    DES    INT    POD    Pvi    Bonificador Daño

Sectario 1    13    12    13    9    8    7    13    +1D4

Sectario 2    14     12    14    10    7    7    13    +1D4

Sectario 3    11    14    13    11    8    8    14     ——

Sectario 4    15    13    16    11    8    7    14     +1D4

Sectario 5    12    10    13    10    9    7    13     +1D4

Habilidades: Puñetazo: 65% (Daño: 1D3+Bon); Navaja: 35% (Daño: 1D4+Bon); Estaca: 40% (Daño: 1D8+Bon).

Armas: todos poseen navajas y pueden hacerse con un palo o barra. Los Sectarios 3 y 5 poseen revólveres del .32, (con un sólo cargador; Daño: 1D8). Si son sorprendidos en plena ceremonia en el sótano, uno, al azar, tendrá la escopeta del .12 (10 cartuchos en total; Daño: 4D6/2D6/1D6).

Perfil psicológico: deshechos de la sociedad, con una mezcla de anarquismo, superstición y mucha ignorancia. Creen lo que “el Maestro Mannlich” les cuenta porque les hace sentirse importantes, pero ignoran que los está utilizando y “ordeñando” (de ahí su bajo POD). Son violentos pero cobardes y se rendirán en cuanto alguno de ellos sea herido. Si son capturados e interrogados delatarán a Rory como asesino del bebé y contarán lo poco que saben de Mannlich y las ceremonias de la AHS.

Rolfe von Steinbach, alias Rudolf Mannlich, alias Rutger van Haalen, brujo malvado, 170 años

Los PJ, si tienen suerte, sólo descubrirán su personalidad ficticia de Rudolf Mannlich. Por eso no se dan sus características. El Guardián debe saber que posee grandes poderes y muchos hechizos, pero es un cobarde de primera magnitud y aprecia especialmente su pellejo.

Ya se enterarán los PJ de lo que es capaz… más adelante.

Alice Mankjevic, aprendiz de dependienta, 19 años

FUE 5 (9) DES 6 (10) INT 3 (10) Idea: 15% (50%)

CON 7 (11) APA 9 (12) POD 9 (10) Suerte: 45% (50%)

TAM 12 COR 30 (50) EDU 9 Conocimientos: 45%

PVi: 7 (11)

Las cifras entre paréntesisson las que posee en su estado normal, sano. Su actual estado es casi el de un vegetal, a causa de los malos tratos, el shock por la pérdida del bebé, las drogas que von Steinbach le administra para mantenerla quieta y el deterioro físico por la inmovilidad.

Habilidades: Bailar: 25%; Charlatanería: 35%; Cocinar: 40%; Costura y Confección: 35%; Crédito: 40%; Descubrir: 40%; Hablar Inglés: 50%; Hablar Polaco: 35%; Persuadir: 30%; Primeros Auxilios: 40%.

Historia: Alice llegó a América hace cuatro años, con sus padres y hermanos. Desde entonces ha estado haciendo lo posible para ayudar al mantenimiento de su casa. Todo lo ocurrido le resulta imposible de asimilar y se siente incapaz de entender por qué le están tratando así. Precisará muchos cuidados médicos y psiquiátricos para recuperarse, pero eso cuesta dinero y ni ella ni su familia lo tienen.

Si los PJ la rescatan y se encargan de que sane y vuelva junto a su familia, habrán logrado la amistad y la gratitud de muchas personas, y el reconocimiento de la comunidad polaca de Boston. Esto puede ser muy útil en otras aventuras. Y Alice era (y puede ser) una muchacha despierta y agradable, muy dulce. Podría nacer un bonito romance…

Anne McKimball, costurera, 72 años

La madre de Rory McKimball es una anciana menuda, afable y tranquila, aunque el reuma le está haciendo disminuir su volumen de trabajo como costurera. Todos en la parroquia la aprecian sinceramente y lamentan que le haya salido semejante mala bestia por hijo. No se dan sus características y habilidades porque no son relevantes.

Anexos

La información que se expone a continuación no es estrictamente necesaria para jugar el módulo, pero le da más riqueza y profundidad.

Documento 1: sobre el Satanismo.

Esta información la obtienen los PJ de sus lecturas en las bibliotecas o de la charla con van Haalen. Todo lo que a continuación se expone es histórico y se encuentra documentado en abundantes enciclopedias, monografías y novelas. El Guardián puede presentarlo como el texto de un libro concreto de referencia.

…el culto a Satanás, o Lucifer, o cualquiera de los otros muchos nombres con los que se conoce al Ángel Caído y al Enemigo de Dios y la Humanidad, se remonta a la era precristiana. Encontramos instancias del mismo en la Biblia y en las obras de numerosos autores orientales hebreos y musulmanes. En todos los casos los idólatras asumen plena y deliberadamente la condición perversa de criatura condenada de su objeto de adoración, en una especie de rebelión o catarsis que les unifica en su desesperación y desafío ante la potestad divina. Comparten con su “dios” la rabia, la soberbia y la locura que engendra la rebelión ante Dios, una aberración originada quizás en situaciones personales de incultura, injusticia o simple corrupción. Más adelante encontramos la conexión con la “Magia Negra” a través de los pactos con el Diablo para obtener poder (en cualquiera de sus vertientes), venganza, la satisfacción de los deseos más inusitados (no necesariamente eróticos),… aunque estos pactos no tienen por qué inscribirse explícitamente en el satanismo.

Su aspecto más sombrío y anonadador es la profusión de ritos y ceremonias impías, deliberadamente planteadas como ofensas a Dios y a todo lo que El representa. Dichas ceremonias incluyen ritos obscenos, torturas, mutilaciones, excesos, aquelarres, misas negras, sacrificios humanos… todo vale si sirve para afirmar esa postura destructiva de “guerra” con Dios.

Evidentemente, dado que estas actividades nunca han recibido la aprobación de las gentes más civilizadas (no necesariamente más piadosas), la mayoría de los adoradores satánicos se gozan en el secreto y el anonimato, y es muy difícil obtener datos sobre ellos, salvo cuando se produce alguna histeria colectiva o alguna investigación minuciosa.

Documento 2: sobre el Paladismo.

Como el Documento 1. También estos datos son históricos (y podrían servir para crear varios módulos).

…directamente entroncado con el dualismo maniqueista, aunque algunas características le conectan -si bien vagamente- con el satanismo de otras épocas. Este movimiento surge a principios del siglo XIX como una manifestación más de la naciente moda del ocultismo.

Los paladistas -que reciben ese nombre por adorar un ídolo grotesco (o “palladion”) que responde al nombre de Bafomet- reclaman para sí la directa herencia de los templarios, de los que se aseguraba adoraron al tal Bafomet (siendo ésta una de las acusaciones para lograr la disolución de la Orden a principios del siglo XIV). Un tal Isaac Long, pretextando haber descubierto en París la auténtica estatua de Bafomet, la llevo hasta Charleston junto con el -según Long- cráneo del último Gran Maestre, Jaime de Molay. Allí estableció la sede del movimiento o secta paladista, en el año 1801. Sus ritos se celebraban con estas “reliquias” como fondo.

El sucesor de Long fue Albert Pike. El siguiente Maestre de esta logia -que ya se consideraba como una ramificación de la francmasonería- fue Adriano Lemmi, que trasladó la sede a Roma a finales del siglo.

Según los paladistas, Lucifer es el verdadero Príncipe de la Luz, mientras que el Dios de los cristianos ha subvertido los términos y es el verdadero señor de las tinieblas. Sólo ellos conocen esta verdad y están elegidos para extender su luz al mundo.

Sus ceremonias, contaminadas por el satanismo tradicional y por la excesiva superstición y desequilibrio de sus líderes, mezclan rituales satánicos con ritos crudos y ridículos, a menudo obscenos y blasfemos, que suelen rematarse con una abjuración de Cristo y con una vergonzosa incitación a los actos más degradantes y licenciosos, a modo de aquelarre.

Hoy en día, el paladismo está prácticamente extinto gracias al desprestigio de sus líderes ocasionado por la prensa.

Documento 3: Carta del Padre O’Callahan a su Obispo

Los PJ encuentran este borrador encima de la mesa de trabajo del Padre O’Callahan. Evidentemente, no le dio tiempo a redactarla en limpio y enviarla. En el reverso tiene anotadas las siglas “AHS” entre interrogantes y subrayadas.

Su Reverendísima Eminencia:

Le remito esta apesadumbrada súplica por haber descubierto que alguno de mis feligreses se ha descarriado por el camino más amargo y doloroso, estando, según parece, en pactos con el Enemigo de todo Bien. Me alarma y entristece el tener que comunicarle que han llegado a mí rumores concernientes a la existencia de una secta satánica (Dios y Nuestra Señora nos guarden de todo mal) en mi parroquia. Mi ignorancia en estos temas me impide saber cuáles son las correctas medidas a tomar en casos semejantes. Por eso le ruego que lo ponga en conocimiento de algún miembro del Santo Oficio para que me ayude y aconseje.

Entretanto, me esforzaré en recurrir a todos los recursos a mi alcance para atajar este grave mal.

Suyo, affmo. Hermano en Cristo,

Peter O’Callahan

P.S. En mi deseo de averiguar más acerca de aquello a lo que me enfrento me he atrevido a iniciar la consulta de varios libros, que sin duda se encuentran en el Índice de Obras Prohibidas. Le suplico me conceda su permiso y exención para proseguir su estudio. Los títulos son:

Allá Abajo, de J.K. Huysmans

Memorias de una Ex-Paladista y Otros Testimonios, de Domenico Margiotta

Documento 4a: libro de J.K Huysmans “Allá Abajo”

Los PJ lo encuentran en la estantería sobre la mesa del cuarto de trabajo del Padre O’Callahan, junto con el libro de Margiotta (aunque pueden encontrarlo en cualquiera de las bibliotecas importantes y aparece mencionado en las bibliografías). Un éxito en una tirada de Idea permitirá advertir que no corresponde a la lectura normal de un párroco católico.

Sus características son:

HUYSMANS, J.K.

L‡ bas (“Allá Abajo”).

París, 1891 (la edición francesa original).

Novela de pequeño tamaño en la que el protagonista, un sacerdote corrupto y renegado llamado Docre, arrastra a su cohorte de seguidores a ceremonias anticristianas cada vez más perversas. En la narración se mezcla la presentación de la degradación psicológica con el terror, y contiene una de las descripciones más completas y repulsivas -por su minuciosidad- de una Misa Negra. (Nota: este libro es real)

Tiempo de Lectura: 15 horas.

COR 0/1 (0/1D3 para católicos, ortodoxos y anglicanos tradicionales)

+1% a Ciencias Ocultas si el lector tiene 20% o menos en dicha habilidad.

Documento 4b: Libro de Domenico Margiotta: “Memorias de una Ex-Paladista”

Lo mismo que el 4a. Sus características son:

MARGIOTTA, Domenico

Memorias de una Ex-Paladista y Otros Testimonios.

París, 1894 (edición original francesa).

Este libro contiene, por un lado, feroces alegatos contra el líder de los Paladistas Adriano Lemmi, y contra todos aquellos que pretenden pervertir la masonería y convertirla en una superstición en vez de perpetuar sus nobles ideales. Por otro lado, es una novela que contiene el largo testimonio o declaración de una tal Diana Vaughan, supuesta gran sacerdotisa paladista, desposada con el demonio Asmodeo. El libro relata las conversaciones de la sacerdotisa con su “prometido”, los rituales, las revelaciones, los pasos que han de seguirse para ascender en el Paladismo… (Nota: Este libro es real)

Tiempo de Lectura: 24 horas.

COR 0

+1% a Ciencias Ocultas sólo si el lector tiene 15% o menos en dicha habilidad.

Notas históricas

En lo referente al momento histórico, en USA la Gran Depresión está en un momento de los más críticos, Roosevelt acaba de ser nombrado Presidente y se acaba de permitir la venta y consumición de cerveza. De las noticias internacionales destaca el reciente incendio del Recihstag y la aplastante victoria (se sospecha que forzada) de los Nazis en las elecciones gubernamentales de Alemania. Todo el mundo comenta las medidas centralizadoras de Hitler y su política de represión de los intelectuales y rivales políticos de izquierdas, pero, especialmente, su persecución racista de los no-arios, en particular los judíos.

La corrupción y la mafia están en su momento álgido, y el Guardián debe inspirarse especialmente en las películas del Cine Negro y en las más recientes de “Muerte entre las Flores”, “Los Intocables” y “Érase una vez en América”.

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Administrador de Rolteca.es y Rol.es

Publicado el 9 marzo, 2015 en La llamada de Cuthulu y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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