Archivo de la categoría: Far West

FAR WEST es más que un juego, es la manera de revivir la epopeya de la Conquista del Oeste utilizando para ello los personajes más arquetípicos que han consolidado el Western.
Gracias a un sistema ágil de creación de Personajes, puedes estar listo para jugar en pocos minutos y sus innovadoras reglas te permiten emular cualquier situación. En su interior encontrarás datos de juego de más de cinquenta armas de la época, material adicional (mapas, personajes históricos, cronología, PNJs pregenerados…) que permite a los DJ documentar sus aventuras y un cuadernillo con las Hojas de Personaje para uso de los jugadores.

LONGHORN KID

Aventura para Far West publicada anteriormente en el número 12 de la revista Dragón (Julio 1994)

Aventura no oficial para Far West. Está diseñada para ser jugada por un grupo de 2 a 4 Pj, de profesión Vaquero o similar.

Tras la Guerra de Secesión había en Texas hordas de ganado. Su precio había bajado a cuatro dólares por cabeza (y eso cuándo se encontraba un comprador). Por un lado, esas reses que no valían nada invadían Texas y, por otro, el resto del país pedía carne a gritos, pagando la cabeza a 30 y 40 dólares. Pero no había ferrocarril para transportarla. Así pues, se conducía a las reses a lo largo de las rutas que atravesaban cientos de millas de tierras salvajes, infestadas de indios y bandidos. En 1866 el primer rebaño de Texas cruzó el Río Rojo. En 1867 se fundó la ciudad de Abilene al final del Kansas Pacific Railroad, y a partir de ese momento puede decirse que la ruta queda realmente abierta. A partir de esta fecha grandes rebaños fueron llevados cada año hacia el norte. Acababan de nacer los cow-boys. (…) Casi todos provenían del Sur, y eran salvajes, pendencieros y muy duros. Vivían de carne, sin más, no acostumbraban a cargar con tiendas y las capas impermeables eran un lujo escaso. Soportaban ese tipo de vida sin rechistar, pues se habían criado en un medio idéntico, sino peor (maíz y bacon como único menú, un suelo de tierra en las casas y ni el más mínimo lujo… Se cubrían con grandes sombreros de alas anchas y copa baja, negros o marrones (más tarde adoptaron el sombrero Stetson blanco, de copa alta), vestían camisas de fantasía, botas de tacones altos y, a veces, una especie de guardapolvos. (E. C. Abbott y H.H. Smith, “We Pointed Them North”

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CRÓNICA NEGRA DE RIVER CREEK

Escrito por: Herrit

    Cuenta la leyenda que hubo una vez una ciudad floreciente llamada River Creek, en el estado de Oregón, donde el oro y el comercio fluían como el río del que tomaba nombre, en pocos años muchos hombres se hicieron ricos gracias a las ganancias producidas por las minas, los prostíbulos, los casinos y el comercio. Cuando la ciudad estaba en pleno apogeo llegó el tren y esta creció en número de habitantes, llegando a la cantidad de 4000 almas viviendo en la ciudad y unos 500 mineros en las minas. Los indios nunca fueron un problema, y se respetaban a los indios que aprovecharon la prosperidad de la ciudad para vender pieles de búfalo, de castor, etc. Nunca hubo problemas con los indios. Un verano llegó a la ciudad un hombre llamado Austin McAlister, con una máquina para hacer más rápido el trabajo de los mineros. Realmente era una máquina fantástica, hacía los mejores túneles. Sólo el hombre más poderoso de la ciudad, Jefferson Nixon pudo comprar la máquina, pagó 50.000 $ por la máquina. Austin McAlister desapareció con el dinero y nunca se supo nada más de él. J. Nixon vendió las dos casas de la ciudad, su casino y su hotel. En dos meses con la máquina había recuperado sus casas, el hotel, el casino y los 50.000 $ y había comprado el burdel y dos SALOON de la ciudad. En medio año se hizo el dueño de la ciudad. Al año siguiente se compró un tren y fue elegido alcalde… y empezaron los problemas.
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BALADA POR UN ATAÚD

 

EL COMIENZO

TODO EMPEZO LA NOCHE DEL 26 DE MAYO DE 1865 CUANDO EL CORONEL TREVOR, AL FRENTE DE UN PELOTON DE JINETES SUDISTAS ESCOLTANDO UN FURGON MILITAR, ATRAVESO CLANDESTINAMENTE LA FRONTERA MEXICANA, HUYENDO DE LOS ESTADOS UNIDOS…

SOLO TREVOR SABIA QUE EN EL DOBLE FONDO DEL CARRO SE OCULTABAN 500.000 DOLARES EN ORO… EL TESORO DE GUERRA DE LOS CONFEDERADOS RESCATADO POR EL PRESIDENTE SUDISTA JEFFERSON DAVIS CUANDO CAYO CHARLESTON.

Y ERA ÉL, TREVOR, QUIEN DEBIA ESCONDER ESA FORTUNA Y VELAR POR ELLA HASTA EL DIA EN QUE EL SUR PUDIERA REEMPRENDER LA LUCHA CONTRA EL INVASOR YANKEE. Lee el resto de esta entrada

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